MAAAAÑANA ES EL ÚLTIMO DÍA DE ESTE AÑO RECULIAO.
AL
FIN.
Al fin se va este año de mierda triste y lleno de decepciones, creo que lo único que puedo decir es que espero que el 2015 se venga lleno de universidad, amor, drogas, sexo y rock n' roll. Y claro, un vodkita de caramelo y su tequila piola no estarían nada de mal.
xoxo.
martes, 30 de diciembre de 2014
lunes, 15 de diciembre de 2014
No sé de donde surge tanta nostalgia. Tanta pena acumulada. Esa que viene con unas ganas de llorar incontrolables, con ganas de querer mandar todo a la mierda e irse lejos, bien lejos donde nada ni nadie pueda volverte a encontrar. Donde no puedas volver a encontrar a nadie. Algún lugar de la Tierra en el que, de una vez por todas, puedas ser feliz, por la cresta. Dejar de ser una sombra de alguien que alguna vez existió. Alguien que respiraba, sentía, reía y lloraba. Alguien que... vivía.
Lo que a mi me pasa es que me he vuelto una proyección en sepia de la persona que hace algún tiempo fui. Ahora todo lo finjo. Actúo como si la vida fuera bien, tomando un curso ameno y tranquilo. Pero por dentro todo es cuesta arriba, lleno de abismos, de vacíos, de oscuridad. Porque yo extraño. Y extraño mucho, ese es el problema. Las personas suelen echar de menos, es algo que tienen arraigado a la piel. Eso está bien. El verdadero drama surge cuando echas de más. Cuando es un exceso. Todo en exceso es malo. Todo exceso te daña. Y muchas veces, el exceso te mata.
Yo extraño. Yo echo de menos.
A la Jossefa. Por todos esos bellos momentos que vivimos, que me marcaron tanto. Por hacerme sonreír. Por aparecer en mi vida, Por sacarme del abismo. Porque, con tan solo su existencia, fui capaz de creer en el amor de nuevo. En que algo bueno podía funcionar. En que la vida realmente no era tan hija de puta como parecía.
Por hacerme más fuerte. Por obligarme a enfrentar el futuro. Porque, sin ella, no sería quien soy ahora.
Al Roberto, Porque en él encontré un alma gemela. Quizás, demasiado gemela. Me encontré un poco a mi misma. Por darme la oportunidad de olvidar toda la mierda que estaba viviendo. Por distraerme y mostrarme algo de mi que no conocía, que no quería ver. Por devolverme la sonrisa luego de tantas lágrimas contenidas. Porque aunque su paso por mi vida fue muy fugaz para mi gusto, me hizo quererlo mucho, mucho, mucho.
A la Claudia. Porque la amo. Porque sin ella, mi vida está incompleta. Porque ella estuvo conmigo en los momentos más difíciles que he pasado en estos últimos años. Porque me amó a pesar de que yo no le correspondía. Porque la cagó, y supo afrontarlo. Porque me ama. Porque nos amamos y esta distancia es solo una prueba más de que nuestro amor es fuerte y si ya ha soportado otras cosas, puede lidiar con esto.
A la Pauli. Porque sigue siendo la Pauli. Mi Pauli. La amiga incondicional que conocí en primero medio y que me aguantó mucho tiempo. Porque a pesar de que me mintió y me sigue mintiendo, aunque eso me duele, sigue siendo ella. Sigue siendo la Pauli. Mi Pauli.
A la flaca. Porque aunque ella misma me haya dicho que ningún hombre podría interferir en nuestra amistad, lo hizo, y me dolió.
Al Sergio, Porque fue un gran amigo. Un gran apoyo. Un gran pololo.
A la Isa. Porque sigue siendo ella. Sigue siendo mi gran amiga.
A la Effy.
Porque no sé donde está.
Se me ha perdido para siempre.
Lo que a mi me pasa es que me he vuelto una proyección en sepia de la persona que hace algún tiempo fui. Ahora todo lo finjo. Actúo como si la vida fuera bien, tomando un curso ameno y tranquilo. Pero por dentro todo es cuesta arriba, lleno de abismos, de vacíos, de oscuridad. Porque yo extraño. Y extraño mucho, ese es el problema. Las personas suelen echar de menos, es algo que tienen arraigado a la piel. Eso está bien. El verdadero drama surge cuando echas de más. Cuando es un exceso. Todo en exceso es malo. Todo exceso te daña. Y muchas veces, el exceso te mata.
Yo extraño. Yo echo de menos.
A la Jossefa. Por todos esos bellos momentos que vivimos, que me marcaron tanto. Por hacerme sonreír. Por aparecer en mi vida, Por sacarme del abismo. Porque, con tan solo su existencia, fui capaz de creer en el amor de nuevo. En que algo bueno podía funcionar. En que la vida realmente no era tan hija de puta como parecía.
Por hacerme más fuerte. Por obligarme a enfrentar el futuro. Porque, sin ella, no sería quien soy ahora.
Al Roberto, Porque en él encontré un alma gemela. Quizás, demasiado gemela. Me encontré un poco a mi misma. Por darme la oportunidad de olvidar toda la mierda que estaba viviendo. Por distraerme y mostrarme algo de mi que no conocía, que no quería ver. Por devolverme la sonrisa luego de tantas lágrimas contenidas. Porque aunque su paso por mi vida fue muy fugaz para mi gusto, me hizo quererlo mucho, mucho, mucho.
A la Claudia. Porque la amo. Porque sin ella, mi vida está incompleta. Porque ella estuvo conmigo en los momentos más difíciles que he pasado en estos últimos años. Porque me amó a pesar de que yo no le correspondía. Porque la cagó, y supo afrontarlo. Porque me ama. Porque nos amamos y esta distancia es solo una prueba más de que nuestro amor es fuerte y si ya ha soportado otras cosas, puede lidiar con esto.
A la Pauli. Porque sigue siendo la Pauli. Mi Pauli. La amiga incondicional que conocí en primero medio y que me aguantó mucho tiempo. Porque a pesar de que me mintió y me sigue mintiendo, aunque eso me duele, sigue siendo ella. Sigue siendo la Pauli. Mi Pauli.
A la flaca. Porque aunque ella misma me haya dicho que ningún hombre podría interferir en nuestra amistad, lo hizo, y me dolió.
Al Sergio, Porque fue un gran amigo. Un gran apoyo. Un gran pololo.
A la Isa. Porque sigue siendo ella. Sigue siendo mi gran amiga.
A la Effy.
Porque no sé donde está.
Se me ha perdido para siempre.
lunes, 17 de noviembre de 2014
El respiro que Ana me permite, y que Mía me seduce a vomitar.
Como que algo pasa. No estoy dejando que Ana me domine. Estoy comiendo como chancha ¿y? ¡no me interesa!. Voy a engordar más que la mierda si sigo así, ¿y? ¡No estoy ni ahí!. Me siento como si al fin, por un momento al menos, Ana me haya soltado la cadena un poco y me haya permitido ser feliz por un momento, comiendo hueas chanchas para estar plena.
A quien chucha quiero engañar. Mientras escribo todo esto pienso solo en que voy a quemar toda esta grasa que no me pertenece más rato cuando me ejercite y que mañana si que voy a hacer una dieta culiá de comer prácticamente aire por cinco días.
A quien chucha quiero engañar. Mientras escribo todo esto pienso solo en que voy a quemar toda esta grasa que no me pertenece más rato cuando me ejercite y que mañana si que voy a hacer una dieta culiá de comer prácticamente aire por cinco días.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Transición.
Parece que por el título de esta entrada, se nota que estoy viendo mucho The vampire diaries. Para muchos, una serie de mierda, para mi, no.
Bueno, a lo que vine. Transición. Paso de una etapa a otra. En eso estoy ahora. Si bien hace un mes podría decir con franqueza que la vida me importaba menos que una callampa y si me moría, igual no estaría tan mal, hoy, creo que las cosas son un poco distintas. La pena se va disolviendo de a poco. Tengo más ánimo, más alegría en mi vida. Estoy aceptando la realidad de mi situación, esto significa, los sueños no siempre se cumplen. O al menos, no como los quieres. Pero hay muchas formas de verlos en retrospectiva: hay opciones. Si señores, las hay. Yo de verdad pensaba que más perdida en la vida no podía estar, y puta, puta que lo he estado. Pero, como siempre, una vez más, me terapié con el psicólogo y arregló mis asuntos, a medias. Ahora ya no tengo miedo de ir tras una carrera que quizás no era la que yo quería, pero es la que me espera, la que ha estado ahí toda la vida. Es como la carrera que tenía en la friendzone, y me di cuenta de que era el amor de mi vida(?). Algo así.
Aún sigo teniendo miedo a la gordura. Aún anhelo con todo mi corazón ser flaca. Aún no supero eso. Pero de a poco, de a poco.
Me da rabia la averiguación estúpida que hice respecto a la Jossefa, ¿cómo no me pegué la cachá antes? que terrible es esta vida. Aún así, como le expliqué a algunos de mis amigos, la necesito en mi vida. Onda, desde que ella entró, ya no quiero dejar que se vaya. No hay que malentenderme, no es que quiera tener una relación con ella o esas cosas, es que, simplemente... me gusta tenerla cerca. Saber que aunque no hablemos, aunque casi ni sepamos de la otra, estamos ahí. Solo nosotras sabemos estar distantemente juntas.
Y, para cerrar con broche de oro, la Claudia. Mi Claudia. La que siempre ha estado ahí, cercana, confiable, eterna. Y yo, la ahueoná que nunca se dió cuenta (o que no quiso darse cuenta). Ambas sabemos lo que sentimos por la otra. Y eso no es algo que se olvide a la ligera, ¿o sí?.
Dejaré el suspenso de todo esto que no tiene sentido alguno hasta que me entren ganas de completarlo.
Au revoir.
Bueno, a lo que vine. Transición. Paso de una etapa a otra. En eso estoy ahora. Si bien hace un mes podría decir con franqueza que la vida me importaba menos que una callampa y si me moría, igual no estaría tan mal, hoy, creo que las cosas son un poco distintas. La pena se va disolviendo de a poco. Tengo más ánimo, más alegría en mi vida. Estoy aceptando la realidad de mi situación, esto significa, los sueños no siempre se cumplen. O al menos, no como los quieres. Pero hay muchas formas de verlos en retrospectiva: hay opciones. Si señores, las hay. Yo de verdad pensaba que más perdida en la vida no podía estar, y puta, puta que lo he estado. Pero, como siempre, una vez más, me terapié con el psicólogo y arregló mis asuntos, a medias. Ahora ya no tengo miedo de ir tras una carrera que quizás no era la que yo quería, pero es la que me espera, la que ha estado ahí toda la vida. Es como la carrera que tenía en la friendzone, y me di cuenta de que era el amor de mi vida(?). Algo así.
Aún sigo teniendo miedo a la gordura. Aún anhelo con todo mi corazón ser flaca. Aún no supero eso. Pero de a poco, de a poco.
Me da rabia la averiguación estúpida que hice respecto a la Jossefa, ¿cómo no me pegué la cachá antes? que terrible es esta vida. Aún así, como le expliqué a algunos de mis amigos, la necesito en mi vida. Onda, desde que ella entró, ya no quiero dejar que se vaya. No hay que malentenderme, no es que quiera tener una relación con ella o esas cosas, es que, simplemente... me gusta tenerla cerca. Saber que aunque no hablemos, aunque casi ni sepamos de la otra, estamos ahí. Solo nosotras sabemos estar distantemente juntas.
Y, para cerrar con broche de oro, la Claudia. Mi Claudia. La que siempre ha estado ahí, cercana, confiable, eterna. Y yo, la ahueoná que nunca se dió cuenta (o que no quiso darse cuenta). Ambas sabemos lo que sentimos por la otra. Y eso no es algo que se olvide a la ligera, ¿o sí?.
Dejaré el suspenso de todo esto que no tiene sentido alguno hasta que me entren ganas de completarlo.
Au revoir.
domingo, 31 de agosto de 2014
Un ángel
El año empezó como la mierda, pero como la rial mierda. O sea, igual no fue tan así. Puta, no sé, soy demasiado volátil como para decidir algo sin cambiarlo al segundo después. Ya, si igual no fue tan malo. Avanzó y se convirtió en una pesadilla, de verdad. Todos virando a la universidad y yo ahí, atascada, como siempre, dando la nota alta. Me sentía pésimo, obviamente. Mal. Apartada. Triste, sobretodo. Y llegó marzo. Y llegaste vos. No sé, al principio fue coqueteo tonto, una más a la lista, ya sabes como son las cosas conmigo (¿o no?). Y puta, de a poco te fuiste tornando más real. Diferente de las hueonas que deseaba tirarme para después no hablarles más. Más... importante. Empezamos mal, es un hecho, pero igual nadie comienza totalmente bien. Una semana y se acabó. Igual me dió rabia. Pero lo superé. Lo olvidamos. Y aquí estamos una vez más, como amigas, como fuckbuddys, no sé, y tampoco me importa. La verdad, lo que realmente me importa de ti no son tus besos, ni las ganas de querer culiar (aunque igual importan, un poco) sino que puedas escucharme, que te rías conmigo (o de mi) que seas tan simpática y sobretodo, que nos entendamos tan bien. Eso es lo que me gusta de ti. Esa confianza culiá que me das. No sé, eso. No te voy a decir nada más porque va a ser mamón. Pero lo importante es, que te quiero, María. De verdad.
A ti y a tus fotos de instagram.
A ti y a tus fotos de instagram.
martes, 5 de agosto de 2014
Pendeja culiá, como te extraño.
El título lo dice todo.
Pendeja culiá, Jossefa de mierda, maraca insensible que no hizo más que jugar con mi corazón para luego dejarme botada al borde de la deriva sin ayuda alguna. Si, puta de mierda, como te extraño.
Extraño tu cabello camaleónico, tus labios rojos a más no poder, tu piel blanca y suave y fría, congelada. Los dos lunares de tu mejilla, parecidos a los míos. Nuestras conversaciones cuando nos conocíamos, nos entendíamos y sabíamos bien quien era cada una. Extraño esos momentos en los que salvaste mi vida, cuando me sacaste de todo aquello en lo que creí desfallecer y no volver a levantarme más. Todo el entorno creyendo que estaba loca y era una infeliz de mierda, y entonces, sin previo aviso, apareciste. Y borraste todo. Y valiste la pena. Y te amé. Como te amé, como te amé, como te amé.
He rondado muchas calles pensando en ti, fumando ese cigarro que compartimos, preguntándome si alguna vez caminarás a mi lado. Escuchando a Gepe y partiendo mi alma. Leyendo a Fuguet hasta quedarme sin aliento. Pensando en si pensarás en mi, recordarás lo que yo recuerdo, volverás a salvar mi vida, a transportarme a ese mundo nuestro -más mío- que creamos al conocernos. Ese vínculo que, por lo menos a mi, nunca va a abandonarme.
A veces creo que me vas a pesar siempre, que vas a aparecerte en la cara de todos, en los labios que bese, en los pelos que huela. Tu fantasma va a seguirme toda la vida, rondando erróneo, castigándome por dejarte pasar, por enamorarme sin pensar en las consecuencias, por comportarme como una adolescente caprichosa solo por sentirme tan herida y hecha mierda. Por no ser capaz de imaginar un mundo donde tú no existas. Y sobretodo, por sacrificar amistades y familia, pues esos vínculos nunca volverán. Nada nunca volverá.
Yo sé lo que quiero -creo-. Sé que a la larga, diga lo que diga ahora, me la jugaré por estar con la Claudia. Sé que podemos construir algo juntas, que podemos ser felices. Aprovecharemos esa oportunidad que desperdicié en el verano, cuando ella si me quería, pero por tu culpa, pendeja, yo no me dí cuenta, o no quise, porque te quería a ti. Rescataremos eso que tú nos quitaste. Lo sé.
También sé que ahí estarás tú en mi mente, rondando, sonriendo, coqueteando. Que voy a dejarte pasar una vez más, sin medir las consecuencias, sin importar nada. Sé que vas a pesarme por mucho tiempo más. Que, tal vez, vas a atormentarme toda la vida.
Te extraño, Antonia.
Atte. Matías.
no. no te amo. ya no.
Pendeja culiá, Jossefa de mierda, maraca insensible que no hizo más que jugar con mi corazón para luego dejarme botada al borde de la deriva sin ayuda alguna. Si, puta de mierda, como te extraño.
Extraño tu cabello camaleónico, tus labios rojos a más no poder, tu piel blanca y suave y fría, congelada. Los dos lunares de tu mejilla, parecidos a los míos. Nuestras conversaciones cuando nos conocíamos, nos entendíamos y sabíamos bien quien era cada una. Extraño esos momentos en los que salvaste mi vida, cuando me sacaste de todo aquello en lo que creí desfallecer y no volver a levantarme más. Todo el entorno creyendo que estaba loca y era una infeliz de mierda, y entonces, sin previo aviso, apareciste. Y borraste todo. Y valiste la pena. Y te amé. Como te amé, como te amé, como te amé.
He rondado muchas calles pensando en ti, fumando ese cigarro que compartimos, preguntándome si alguna vez caminarás a mi lado. Escuchando a Gepe y partiendo mi alma. Leyendo a Fuguet hasta quedarme sin aliento. Pensando en si pensarás en mi, recordarás lo que yo recuerdo, volverás a salvar mi vida, a transportarme a ese mundo nuestro -más mío- que creamos al conocernos. Ese vínculo que, por lo menos a mi, nunca va a abandonarme.
A veces creo que me vas a pesar siempre, que vas a aparecerte en la cara de todos, en los labios que bese, en los pelos que huela. Tu fantasma va a seguirme toda la vida, rondando erróneo, castigándome por dejarte pasar, por enamorarme sin pensar en las consecuencias, por comportarme como una adolescente caprichosa solo por sentirme tan herida y hecha mierda. Por no ser capaz de imaginar un mundo donde tú no existas. Y sobretodo, por sacrificar amistades y familia, pues esos vínculos nunca volverán. Nada nunca volverá.
Yo sé lo que quiero -creo-. Sé que a la larga, diga lo que diga ahora, me la jugaré por estar con la Claudia. Sé que podemos construir algo juntas, que podemos ser felices. Aprovecharemos esa oportunidad que desperdicié en el verano, cuando ella si me quería, pero por tu culpa, pendeja, yo no me dí cuenta, o no quise, porque te quería a ti. Rescataremos eso que tú nos quitaste. Lo sé.
También sé que ahí estarás tú en mi mente, rondando, sonriendo, coqueteando. Que voy a dejarte pasar una vez más, sin medir las consecuencias, sin importar nada. Sé que vas a pesarme por mucho tiempo más. Que, tal vez, vas a atormentarme toda la vida.
Te extraño, Antonia.
Atte. Matías.
no. no te amo. ya no.
viernes, 25 de julio de 2014
Frases 2
Porque no hay primera sin segunda... aquí la parte dos.
."Te debo un abrazo."
."Eres tú. Eres hermosa. No te merezco."
."Te daría un abrazote ahora por tierna."
."Espérame, voy a sacar una hoja." <3
."-Me gustas.-
-Es mutuo.-"
."Mi perezoso."
."Piensa en él. Piensa en él."
."-Terrible fea la mina.-
-Aonde loco está re wena.-"
."Estás muy flaca. Estai como... bonita."
."-Oye, ¿qué onda?-
-Nada.-
-¿Qué te pasa?-
-Ahí hablamos.-"
."No hay razones para que le interese tener una amistad ahora."
."Si te vas, te mato. Me gusta hablar contigo mmmm."
."Te tengo una propuesta."
."-Ya chao.-
-Pero así nooooo po.-"
."-¿Effy?-
-Qué.-
-¿Te gusté?-"
."-...¿Te estoy gustando?-
-...no...-
-Ah... es que, creo que me está llamando la atención alguien. Así que esto podría terminarse mañana. Quiero saber si no te molesta.-
-...no...-"
."-¿Te gusté?-
-La verdad es que si. En algún momento sí me gustaste. Al principio me gustabas. Pero después te empecé a conocer y se me pasó.-"
."Quedamos bien entonces."
."-Ándate a la chucha.-
-...Juntos.-"
."-¿Conoces a la Jossefa?-
-No, ¿quién es?-
-Es... una pendeja. La que me robó el corazón.-"
."Puta, me flechó."
."-¿Te vas?-
-Se me quitó el sueño por la cresta.-
-Oh que triste... quédate.-"
"-Nunca me quisiste hueón, nunca.-
-Si te quería...-"
."-Lo nuestro fue un error, me arrepiento demasiado de que haya pasado.-
-No, no fue un error.-
-Si lo fue, si no hubiera pasado seguiríamos siendo amigos. Ojalá nunca me hubieras gustado.-"
."Yo... yo me hacía cutting."
uhuhuh
."Te debo un abrazo."
."Eres tú. Eres hermosa. No te merezco."
."Te daría un abrazote ahora por tierna."
."Espérame, voy a sacar una hoja." <3
."-Me gustas.-
-Es mutuo.-"
."Mi perezoso."
."Piensa en él. Piensa en él."
."-Terrible fea la mina.-
-Aonde loco está re wena.-"
."Estás muy flaca. Estai como... bonita."
."-Oye, ¿qué onda?-
-Nada.-
-¿Qué te pasa?-
-Ahí hablamos.-"
."No hay razones para que le interese tener una amistad ahora."
."Si te vas, te mato. Me gusta hablar contigo mmmm."
."Te tengo una propuesta."
."-Ya chao.-
-Pero así nooooo po.-"
."-¿Effy?-
-Qué.-
-¿Te gusté?-"
."-...¿Te estoy gustando?-
-...no...-
-Ah... es que, creo que me está llamando la atención alguien. Así que esto podría terminarse mañana. Quiero saber si no te molesta.-
-...no...-"
."-¿Te gusté?-
-La verdad es que si. En algún momento sí me gustaste. Al principio me gustabas. Pero después te empecé a conocer y se me pasó.-"
."Quedamos bien entonces."
."-Ándate a la chucha.-
-...Juntos.-"
."-¿Conoces a la Jossefa?-
-No, ¿quién es?-
-Es... una pendeja. La que me robó el corazón.-"
."Puta, me flechó."
."-¿Te vas?-
-Se me quitó el sueño por la cresta.-
-Oh que triste... quédate.-"
"-Nunca me quisiste hueón, nunca.-
-Si te quería...-"
."-Lo nuestro fue un error, me arrepiento demasiado de que haya pasado.-
-No, no fue un error.-
-Si lo fue, si no hubiera pasado seguiríamos siendo amigos. Ojalá nunca me hubieras gustado.-"
."Yo... yo me hacía cutting."
uhuhuh
martes, 15 de julio de 2014
Dicen.
No hay primera sin segunda, dicen.
Dicen mucho, en realidad.
Que la vida pasa y no nos podemos quedar atrás, que el amor llega cuando menos lo esperas, que todos los problemas tienen solución menos la muerte.
A mi me dijeron hace tiempo todas esas cosas. Las oí, pero no las escuché. Nunca escucho ese tipo de comentarios. Me cargan, me dan rabia. Las personas no saben -no tienen idea- de toda la mierda que te pasa, y claro, es muy fácil simplemente ignorarte. Fingir no te pasa nada, o consolarte con un patético "es una etapa". Etapa de mierda. La vida no es una etapa. La tristeza, no es una etapa. Es una mierda. Una mierda con la que se debe vivir a diario sin molestar a nadie porque... es problema tuyo.
No sé por qué chucha estoy escribiendo esta hueá, si en realidad poco me importa lo que les pase a los demás. Si no me involucra, no es mi problema, así de simple. Así de sencillo. Pero, puta, inevitablemente hay cosas que simplemente no puedo ignorar. Intento hacerme la fuerte y la que no pesca nada, pero hay situaciones que de verdad me preocupan. Me preocupa mi entorno, mis amigas, mis eternos amores fallidos. Mi descenso de peso, el cual ha llamado la atención de mis amigos pero en el fondo ninguno se ha preguntado que conchetumadre pasa en realidad. En el fondo, no es como si a alguien de verdad le importara, ¿o si?.
No es como si a alguien le importara en absoluto.
Pienso en que pasaría en la vida de los demás si me muero.
¿Sentirían pena? ¿culpa? ¿alguna mierda de esas?
¿Sentirían amor por mi ahora que estaría muerta?
No hay nada más falso e hipócrita que eso: valorar a las personas cuando ya están muertas.
Ojalá que no pase eso conmigo si decido morirme.
No se los voy a perdonar nunca, cabros de mierda.
Mmmmmmm, mucho guardián entre el centeno parece. Volví a Fuguet. Necesito encontrarme, volver a ser la que fui. Aunque sea una mierda de persona. Es la que soy.
Dicen mucho, en realidad.
Que la vida pasa y no nos podemos quedar atrás, que el amor llega cuando menos lo esperas, que todos los problemas tienen solución menos la muerte.
A mi me dijeron hace tiempo todas esas cosas. Las oí, pero no las escuché. Nunca escucho ese tipo de comentarios. Me cargan, me dan rabia. Las personas no saben -no tienen idea- de toda la mierda que te pasa, y claro, es muy fácil simplemente ignorarte. Fingir no te pasa nada, o consolarte con un patético "es una etapa". Etapa de mierda. La vida no es una etapa. La tristeza, no es una etapa. Es una mierda. Una mierda con la que se debe vivir a diario sin molestar a nadie porque... es problema tuyo.
No sé por qué chucha estoy escribiendo esta hueá, si en realidad poco me importa lo que les pase a los demás. Si no me involucra, no es mi problema, así de simple. Así de sencillo. Pero, puta, inevitablemente hay cosas que simplemente no puedo ignorar. Intento hacerme la fuerte y la que no pesca nada, pero hay situaciones que de verdad me preocupan. Me preocupa mi entorno, mis amigas, mis eternos amores fallidos. Mi descenso de peso, el cual ha llamado la atención de mis amigos pero en el fondo ninguno se ha preguntado que conchetumadre pasa en realidad. En el fondo, no es como si a alguien de verdad le importara, ¿o si?.
No es como si a alguien le importara en absoluto.
Pienso en que pasaría en la vida de los demás si me muero.
¿Sentirían pena? ¿culpa? ¿alguna mierda de esas?
¿Sentirían amor por mi ahora que estaría muerta?
No hay nada más falso e hipócrita que eso: valorar a las personas cuando ya están muertas.
Ojalá que no pase eso conmigo si decido morirme.
No se los voy a perdonar nunca, cabros de mierda.
Mmmmmmm, mucho guardián entre el centeno parece. Volví a Fuguet. Necesito encontrarme, volver a ser la que fui. Aunque sea una mierda de persona. Es la que soy.
viernes, 4 de julio de 2014
El diario de mi "dieta".
Hace más o menos 3 meses decidí que era una gorda de mierda y que eso debía cambiar. Por lo que me vi en la obligación de adentrarme en el mundo thinspo. Muy, pero muy dentro.
La cosa es más o menos así:
-Comencé rechazando todo aquello con más de 700 calorías. Luego bajé a 500. Actualmente, 300. Esto quiere decir que obviamente soy enemiga de cualquier local de comida rápida y llena de grasa.
-Mi alimentación consiste más o menos en lechuga + algo. No siempre ese "+ algo" es consumido. La lechuga quema calorías, por eso la consumo a diario.
-No como masas. Tallarines, arroz, puré y todas esas hueás llenas de calorías son mis enemigos ahora. Si me ofrecen, me niego rotundamente.
-Cuando soy obligada a comer cosas chatarra o alguien se da cuenta de que no he comido nada y debo comer, devuelvo la comida lo más pronto posible. Antes no era capaz de devolver ni la mitad, pero actualmente me jacto de vomitar absolutamente todo. Ejemplo: en el cumpleaños de una tía comí pizza y torta, luego devolví todo, pero absolutamente todo. ¿Cómo sé que devuelvo todo? vomito hasta que la comida se vuelve ácida, eso me alerta de que ya queda poco. Y cuando comienza a salir solo agua o nada, es porque el trabajo ha terminado.
-A la hora de vomitar soy totalmente escrupulosa. No dejo ni una huella. Una vez que termino de devolver la comida, me lavo la cara y las manos con jabón en abundancia, cepillo mis dientes y tomo mucha agua. Limpio el w.c. por todos lados donde haya vomito. Seco mis manos con confort y no con la toalla porque pueden quedar olores. Tiro la cadena las veces que sean necesarias hasta que toda la comida haya desaparecido. Compruebo el olor de mis manos y mi aliento, y si todo está perfecto, salgo como si nada.
-Aprovecho cada oportunidad que tengo de no comer.
-Una sola vez he hecho el ayuno del agua. Duré 3 días.
-He aprendido a controlar mis mareos y fatígas debido a mi estricta dieta. Cuando me siento muy muy mal, tomo leche, un café o un yogurth. NUNCA comida.
-Cuando me ofrecen algo de comer, lo evito al máximo. "No tengo hambre", "Ya comí", "Me duele la guata", "Estoy enferma de la guatita", siempre funcionan.
Esas son más o menos mis reglas. No, no me siento orgullosa. De hecho, me da pena. Pero soy gorda y eso pesa muchísimo más que la pena. Además, cuando sea una flaca maravillosa, nada de esto va a importar.
Mi mamá y mis amigos me tienen cachá ya, me obligarán a comer.
Filo, un poco más de devolución de comida.
La cosa es más o menos así:
-Comencé rechazando todo aquello con más de 700 calorías. Luego bajé a 500. Actualmente, 300. Esto quiere decir que obviamente soy enemiga de cualquier local de comida rápida y llena de grasa.
-Mi alimentación consiste más o menos en lechuga + algo. No siempre ese "+ algo" es consumido. La lechuga quema calorías, por eso la consumo a diario.
-No como masas. Tallarines, arroz, puré y todas esas hueás llenas de calorías son mis enemigos ahora. Si me ofrecen, me niego rotundamente.
-Cuando soy obligada a comer cosas chatarra o alguien se da cuenta de que no he comido nada y debo comer, devuelvo la comida lo más pronto posible. Antes no era capaz de devolver ni la mitad, pero actualmente me jacto de vomitar absolutamente todo. Ejemplo: en el cumpleaños de una tía comí pizza y torta, luego devolví todo, pero absolutamente todo. ¿Cómo sé que devuelvo todo? vomito hasta que la comida se vuelve ácida, eso me alerta de que ya queda poco. Y cuando comienza a salir solo agua o nada, es porque el trabajo ha terminado.
-A la hora de vomitar soy totalmente escrupulosa. No dejo ni una huella. Una vez que termino de devolver la comida, me lavo la cara y las manos con jabón en abundancia, cepillo mis dientes y tomo mucha agua. Limpio el w.c. por todos lados donde haya vomito. Seco mis manos con confort y no con la toalla porque pueden quedar olores. Tiro la cadena las veces que sean necesarias hasta que toda la comida haya desaparecido. Compruebo el olor de mis manos y mi aliento, y si todo está perfecto, salgo como si nada.
-Aprovecho cada oportunidad que tengo de no comer.
-Una sola vez he hecho el ayuno del agua. Duré 3 días.
-He aprendido a controlar mis mareos y fatígas debido a mi estricta dieta. Cuando me siento muy muy mal, tomo leche, un café o un yogurth. NUNCA comida.
-Cuando me ofrecen algo de comer, lo evito al máximo. "No tengo hambre", "Ya comí", "Me duele la guata", "Estoy enferma de la guatita", siempre funcionan.
Esas son más o menos mis reglas. No, no me siento orgullosa. De hecho, me da pena. Pero soy gorda y eso pesa muchísimo más que la pena. Además, cuando sea una flaca maravillosa, nada de esto va a importar.
Mi mamá y mis amigos me tienen cachá ya, me obligarán a comer.
Filo, un poco más de devolución de comida.
domingo, 15 de junio de 2014
Tranquilidad
Cuático. De verdad es muy cuático como aprecias la paz cuando realmente la tienes. Ahí te das cuenta de lo estresado que estabas, de lo hecho mierda que te sentías, pero no le dabas importancia, porque pa qué. A mi me pasó, y hoy, teniendo un fin de semana completo para mi total paz y felicidad, puta, de verdad que lo necesitaba. Necesitaba esto.
Contextualizo:
Le pidieron a mi mamá que cuidara una casa en Las Condes. Ella, muy buena onda, aceptó y me pidió que la acompañara. Al principio yo no quería, porque puta igual, un fin de semana sin mi mamá en la casa significa poder llegar hecha mierda y que nadie lo note ni me diga nada. Pero pensé, igual es mi vieja, como voy a ser tan mala hija de dejarla ir sola. Pico, me vine. Llegamos, comí caleta -contra mi total voluntad de anoréxica- pero ese es otro tema. Y por la mierda que fue buena idea. Nos dormimos temprano porque las dos estabamos cansaditas. Desperté hoy a las 2.30 de la tarde. Mi mamá aún no cocinaba, pero daba lo mismo, estábamos solas. Almorzamos tipo 3.30, cerca de las 4. Pico, nadie nos interrumpía. Ahora yo me vine al taller que está en el segundo piso, donde hay total silencio y paz, llega el sol por las ventanas entonces está calentito, y veo la puesta de este desde una perspectiva realmente maravillosa mientras escucho a The 1975, que están harto ricos. Nada me importa. En este preciso momento, estando rodeada de libros y silencio salvo la música, el sonido ocasional del guatsap y las teclas al escribir, nada me preocupa. El futuro se ve tan lejano como antes, solo que esta vez me siento lista para enfrentarlo. Todas aquellas personas que me importaron o que les di un pase libre para conocerme, están, por ahora, prácticamente en el olvido. ¿La tormenta? es pasado, la cabra hueona. La veo y no siento nada más que ganas de que me preste el libro que le pedí. ¿La María? a quien le importa. A mí, por lo menos, no.
Y esa es mi historia po. El atardecer está precioso. La música, harto buena. Mi mamá me dijo que después de que terminara, podríamos ir a dar una vuelta. Ojalá que así sea.
Me tomaré un descansito de todo. Dieta -aunque el lunes vuelva probablemente al ayuno del agua-, pensar hueas, psu, preocupaciones, miedos al futuro, tristeza acumulada, todo. Este fin de semana me transportaré al mundo que deseo hace muuuuuuuuucho tiempo. Ojalá fuera eteeeeeeeerno. Pero bueno, igual nada lo es.
Están wenos wenos. Adieu.
Contextualizo:
Le pidieron a mi mamá que cuidara una casa en Las Condes. Ella, muy buena onda, aceptó y me pidió que la acompañara. Al principio yo no quería, porque puta igual, un fin de semana sin mi mamá en la casa significa poder llegar hecha mierda y que nadie lo note ni me diga nada. Pero pensé, igual es mi vieja, como voy a ser tan mala hija de dejarla ir sola. Pico, me vine. Llegamos, comí caleta -contra mi total voluntad de anoréxica- pero ese es otro tema. Y por la mierda que fue buena idea. Nos dormimos temprano porque las dos estabamos cansaditas. Desperté hoy a las 2.30 de la tarde. Mi mamá aún no cocinaba, pero daba lo mismo, estábamos solas. Almorzamos tipo 3.30, cerca de las 4. Pico, nadie nos interrumpía. Ahora yo me vine al taller que está en el segundo piso, donde hay total silencio y paz, llega el sol por las ventanas entonces está calentito, y veo la puesta de este desde una perspectiva realmente maravillosa mientras escucho a The 1975, que están harto ricos. Nada me importa. En este preciso momento, estando rodeada de libros y silencio salvo la música, el sonido ocasional del guatsap y las teclas al escribir, nada me preocupa. El futuro se ve tan lejano como antes, solo que esta vez me siento lista para enfrentarlo. Todas aquellas personas que me importaron o que les di un pase libre para conocerme, están, por ahora, prácticamente en el olvido. ¿La tormenta? es pasado, la cabra hueona. La veo y no siento nada más que ganas de que me preste el libro que le pedí. ¿La María? a quien le importa. A mí, por lo menos, no.
Y esa es mi historia po. El atardecer está precioso. La música, harto buena. Mi mamá me dijo que después de que terminara, podríamos ir a dar una vuelta. Ojalá que así sea.
Me tomaré un descansito de todo. Dieta -aunque el lunes vuelva probablemente al ayuno del agua-, pensar hueas, psu, preocupaciones, miedos al futuro, tristeza acumulada, todo. Este fin de semana me transportaré al mundo que deseo hace muuuuuuuuucho tiempo. Ojalá fuera eteeeeeeeerno. Pero bueno, igual nada lo es.
Están wenos wenos. Adieu.
sábado, 7 de junio de 2014
Neutralidad, calma
Estoy pasando por un momento de máxima neutralidad. Pero MÁXIMA. Es como si no sintiera nada por nadie, como si no supiera lo que es el cariño ni esas cosas. Me dicen cosas tiernas y reacciono ignorándolas. Intentan abrazarme y me corro.
No sé en realidad por qué lo hago. Es como si hubiera llegado a un punto en el que ya no acepto ningún tipo de demostración de amor. Como si, volviendo a los 16, todo me importara un pico otra vez. Me siento libre y más liviana, eso si. Me siento como liberada. Ya no extraño nada, no me deprimo por nadie. Volví a escribir. Estoy leyendo un libro nuevo. Estudio, puta que me cuesta, pero trato -apenas-. Las canciones ya no me provocan tanta nostalgia o vacíos en el corazón. Camino por las calles concentrada en mis pensamientos, en los míos y en los de nadie más. Ignoro, ignoro, ignoro. Es como, si por arte de magia, toda mi mierda interna me hubiera abandonado y me dejara volar en paz.
Igual ando más desagradable que de costumbre, eso lo sé, pero aunque lo intento -mentira- no logro darle relevancia alguna. De verdad, verdad, TODO ME IMPORTA UNA MIERDA.
Igual, que gratificante sentir esto, creer que nadie me puede hacer daño, que todos los que alguna vez abandoné o me abandonaron pueden volver y no me va a pasar nada, que ya no va a interesar el error, que ya todo está olvidado y da lo mismo.
Veremos cuanto dura la cosa.
Ojalá no se me vaya tan luego.
No sé en realidad por qué lo hago. Es como si hubiera llegado a un punto en el que ya no acepto ningún tipo de demostración de amor. Como si, volviendo a los 16, todo me importara un pico otra vez. Me siento libre y más liviana, eso si. Me siento como liberada. Ya no extraño nada, no me deprimo por nadie. Volví a escribir. Estoy leyendo un libro nuevo. Estudio, puta que me cuesta, pero trato -apenas-. Las canciones ya no me provocan tanta nostalgia o vacíos en el corazón. Camino por las calles concentrada en mis pensamientos, en los míos y en los de nadie más. Ignoro, ignoro, ignoro. Es como, si por arte de magia, toda mi mierda interna me hubiera abandonado y me dejara volar en paz.
Igual ando más desagradable que de costumbre, eso lo sé, pero aunque lo intento -
Igual, que gratificante sentir esto, creer que nadie me puede hacer daño, que todos los que alguna vez abandoné o me abandonaron pueden volver y no me va a pasar nada, que ya no va a interesar el error, que ya todo está olvidado y da lo mismo.
Veremos cuanto dura la cosa.
Ojalá no se me vaya tan luego.
domingo, 1 de junio de 2014
Cumpleaños.
Dentro de 5 días se viene tu cumpleaños. Y por supuesto, una vez más estoy aquí dedicándote lo indedicable, siendo estúpida por centésima vez, sin darle importancia a mi persona por darte todo a ti. No creo que sea necesario recordar todas las cosas que he hecho, pensado y dejado por/para ti. Las lágrimas que han caído, las sonrisas que se han esfumado. En realidad, nada de esto importa. Nunca importa.
Recuerdo tu cara en la oscuridad. En el pasillo de la sala de proyecciones. Me acuerdo de tu pelo anaranjado, en un tonto intento de volver a ser pelirroja. Recuerdo aquellas frases "te debo un abrazo", "eres diferente a lo que creía que eras", "extraña desconocida, utópica" "Antonia - Matías", "te quiero...", "... yo te amo". También recuerdo la visita a la pantalla del Normandie, mi mano temblando mientras te pasaba un papel ('creía que estabas loca, pero eras alucinante', ¿recuerdas?). La Nattu y las citas. Nuestras escapadas a ningún lugar. La lista dos y yo siempre al lado tuyo. Querer tomarte la mano, pero no. Jugar con tu pelo de colores, mirar tus labios -besarlos en sueños-. Escribir-te. "Dejé de fumar". "Tus manos están temblando". Mi búsqueda desesperada cuando no te vi más. Mi eterna alegría cuando te vi regresar. Tu cara, tus ojos sobre los míos. Hablar de Fuguet, amar a Cortazar. Caminar. Parque Bustamante. Tequila al seco. "La hermana grande". "Tú hablas con la mamá de Jossefa". "Hoy vamos a conocer a Fuguet, ¿te tinca?". "¿Ustedes son pareja?".
Y ya me olvidé del resto. Tal vez, porque no existe. O tal vez entre las dos lo hicimos desaparecer. Dijiste "no quiero que te vayas (más)" siendo que la que se fue (mucho más) fuiste tú. Huiste de mi, y yo me quedé perpleja esperando tu regreso. Por supuesto, nunca volviste, y nunca vas a volver. Y está bien. Con el tiempo me he dado cuenta de que siempre creí necesitarte, que eras indispensable para mi vida y que si alguna vez desaparecías de verdad, todo mi universo se iría a la mierda. Creí que eras todo. Quizás en algún momento, si lo fuiste. De hecho, en algún momento, lo fuiste. Por la chucha que eras mi todo.
Pero de ese tiempo tan útopico ya pasó un año, o más. Ya desapareciste de mi entorno. Borré tu olor, tu color de pelo, tu risa, tus conversaciones. Te he arrancado de todos lados. Ya no existes. Ya no vives en mi.
Hace tiempo te dije que yo decidiría si continuabas en mi vida o no, que tú ya habías decidido demasiado en mi. Y creo que estoy, estamos haciendo lo correcto. Tú, siendo feliz y plena con la opción de vida que elegiste, yo, intentado no temerle al futuro, como me enseñaste. De a poco lo estoy logrando. He dejado de correr de los problemas. Ya no soy nómade, como me dijiste. Todo esto me ha hecho más valiente, creo. La inseguridad aún no desaparece. Supongo que, como todo(s), eventualmente se irá.
Jossefa, te deseo todo. Y con todo, tú sabes a lo que me refiero. Recuerda seguir tus propias palabras y no seas nómade. Y por supuesto, no temas. Desde lejos, como es usual, voy a cuidarte. Pero desde muy lejos, donde ya no me recuerdes ni sepas nada de mi. Y donde yo no sepa nada de ti.
Un beso a la distancia, muy a la distancia.
Nos veremos, y colgaremos pancartas que digan "te quiero así" en nuestra ciudad.
Recuerdo tu cara en la oscuridad. En el pasillo de la sala de proyecciones. Me acuerdo de tu pelo anaranjado, en un tonto intento de volver a ser pelirroja. Recuerdo aquellas frases "te debo un abrazo", "eres diferente a lo que creía que eras", "extraña desconocida, utópica" "Antonia - Matías", "te quiero...", "... yo te amo". También recuerdo la visita a la pantalla del Normandie, mi mano temblando mientras te pasaba un papel ('creía que estabas loca, pero eras alucinante', ¿recuerdas?). La Nattu y las citas. Nuestras escapadas a ningún lugar. La lista dos y yo siempre al lado tuyo. Querer tomarte la mano, pero no. Jugar con tu pelo de colores, mirar tus labios -besarlos en sueños-. Escribir-te. "Dejé de fumar". "Tus manos están temblando". Mi búsqueda desesperada cuando no te vi más. Mi eterna alegría cuando te vi regresar. Tu cara, tus ojos sobre los míos. Hablar de Fuguet, amar a Cortazar. Caminar. Parque Bustamante. Tequila al seco. "La hermana grande". "Tú hablas con la mamá de Jossefa". "Hoy vamos a conocer a Fuguet, ¿te tinca?". "¿Ustedes son pareja?".
Y ya me olvidé del resto. Tal vez, porque no existe. O tal vez entre las dos lo hicimos desaparecer. Dijiste "no quiero que te vayas (más)" siendo que la que se fue (mucho más) fuiste tú. Huiste de mi, y yo me quedé perpleja esperando tu regreso. Por supuesto, nunca volviste, y nunca vas a volver. Y está bien. Con el tiempo me he dado cuenta de que siempre creí necesitarte, que eras indispensable para mi vida y que si alguna vez desaparecías de verdad, todo mi universo se iría a la mierda. Creí que eras todo. Quizás en algún momento, si lo fuiste. De hecho, en algún momento, lo fuiste. Por la chucha que eras mi todo.
Pero de ese tiempo tan útopico ya pasó un año, o más. Ya desapareciste de mi entorno. Borré tu olor, tu color de pelo, tu risa, tus conversaciones. Te he arrancado de todos lados. Ya no existes. Ya no vives en mi.
Hace tiempo te dije que yo decidiría si continuabas en mi vida o no, que tú ya habías decidido demasiado en mi. Y creo que estoy, estamos haciendo lo correcto. Tú, siendo feliz y plena con la opción de vida que elegiste, yo, intentado no temerle al futuro, como me enseñaste. De a poco lo estoy logrando. He dejado de correr de los problemas. Ya no soy nómade, como me dijiste. Todo esto me ha hecho más valiente, creo. La inseguridad aún no desaparece. Supongo que, como todo(s), eventualmente se irá.
Jossefa, te deseo todo. Y con todo, tú sabes a lo que me refiero. Recuerda seguir tus propias palabras y no seas nómade. Y por supuesto, no temas. Desde lejos, como es usual, voy a cuidarte. Pero desde muy lejos, donde ya no me recuerdes ni sepas nada de mi. Y donde yo no sepa nada de ti.
Un beso a la distancia, muy a la distancia.
Nos veremos, y colgaremos pancartas que digan "te quiero así" en nuestra ciudad.
miércoles, 28 de mayo de 2014
Frases.
He estado pensando en las frases que alguna vez he escuchado, me han dicho, me han llegado al corazón. Sean tontas, bonitas, realmente preciosas, enfermas de hueonas, todas poseen un significado especial.
Sin autor, basta y sobra con recordar lo que no debería.
."Eres diferente
a lo que creía
que eras."
."No, en serio, nunca había conocido a nadie con tanta cosa en común conmigo."
."La vida de los peces y Love of Lesbian
Por dios, tenemos tantos gustos en común."
."-¿Dónde estabas? Estaba... preocupada.-
-Internada. En Viña.-"
."... se enamoró de vos."
."(...)sentía que me faltabas, así muy brígidamente, por eso no lavé el chaleco, lo tenía colgado en mi cama y todos los putos días me acordaba de ti y me repetía lo hueón que era y me preguntaba cuando íbamos a volver y si realemente estabas dispuesta a perdonarme y eso me daba mucho miedo, y hasta este momento me ataca la incertidumbre de no saber, onda sé que si recibo un no, no tienes culpa de nada, porque yo fui el culpable del principio, porque soy idiota, y pienso a veces con dos neuronas, en serio lo siento, y siento todo lo que hayas pasado, perdóname."
."Tal vez algo peor con algo peor, puedan hacer algo mejor."
."-¿Qué hice para que me pasara esto?-
-Te lo cagaste.-"
."¿Desde cuando te importa lo que digan los demás?
Esa no es la Effy que yo conozco."
."A ella no le interesa saber de ti."
."Ellas... han sido mi razón de vivir. Si no fuera por ellas dos, quizás yo ya estaría muerto."
."Le pedí perdón por lo que soy."
."¿Por qué eres tan bueno conmigo?"
."Me gustan tus uñas y no sé si alguna vez lo dije, me gustan."
."¿Ustedes son pareja?"
."El no sueña. Tú estás durmiendo las veinticuatro horas del día."
."Quémame, entierrame, porque nada es para siempre."
."Yo sólo soy el reflejo de tu espejo."
."Sólo un mensaje
y saber
si está ahí."
."Mmm, deberíamos vernos."
."Somos un rompecabezas."
."Regaloniemos."
."Hola guapa."
."Effy... te amo."
."Dame un beso."
."Fuertes como
el amor."
."¿Eres cinéfila?"
."¿Cómo fue esa historia?"
."-¿Se veía bien la Clau?-
-Sip, se veía bien.-
-¿Sip? Estás hecha mielda
te amo y te comprendo
venga apapacho.-"
."Estamos bien así."
."Siento que no vamos bien. Algo pasó/pasa."
."Tú eres mi amiga. Eres más importante que cualquier hueón."
."Tú eres diferente de todos estos hueones. Tú ves más allá."
."-¿Por qué?-
-¿Por qué, qué?-
-¿Por qué te comiste al Benja?-"
."Qué bacán es poder hablar esto."
."Yo no me aburriría nunca."
."Tiene más puestas que el sol."
."Tiene más cuernos que Rodolfo."
."No sé si alguna vez lo dije, pero te quiero y lo seguiré haciendo."
...mmm.
Sin autor, basta y sobra con recordar lo que no debería.
."Eres diferente
a lo que creía
que eras."
."No, en serio, nunca había conocido a nadie con tanta cosa en común conmigo."
."La vida de los peces y Love of Lesbian
Por dios, tenemos tantos gustos en común."
."-¿Dónde estabas? Estaba... preocupada.-
-Internada. En Viña.-"
."... se enamoró de vos."
."(...)sentía que me faltabas, así muy brígidamente, por eso no lavé el chaleco, lo tenía colgado en mi cama y todos los putos días me acordaba de ti y me repetía lo hueón que era y me preguntaba cuando íbamos a volver y si realemente estabas dispuesta a perdonarme y eso me daba mucho miedo, y hasta este momento me ataca la incertidumbre de no saber, onda sé que si recibo un no, no tienes culpa de nada, porque yo fui el culpable del principio, porque soy idiota, y pienso a veces con dos neuronas, en serio lo siento, y siento todo lo que hayas pasado, perdóname."
."Tal vez algo peor con algo peor, puedan hacer algo mejor."
."-¿Qué hice para que me pasara esto?-
-Te lo cagaste.-"
."¿Desde cuando te importa lo que digan los demás?
Esa no es la Effy que yo conozco."
."A ella no le interesa saber de ti."
."Ellas... han sido mi razón de vivir. Si no fuera por ellas dos, quizás yo ya estaría muerto."
."Le pedí perdón por lo que soy."
."¿Por qué eres tan bueno conmigo?"
."Me gustan tus uñas y no sé si alguna vez lo dije, me gustan."
."¿Ustedes son pareja?"
."El no sueña. Tú estás durmiendo las veinticuatro horas del día."
."Quémame, entierrame, porque nada es para siempre."
."Yo sólo soy el reflejo de tu espejo."
."Sólo un mensaje
y saber
si está ahí."
."Mmm, deberíamos vernos."
."Somos un rompecabezas."
."Regaloniemos."
."Hola guapa."
."Effy... te amo."
."Dame un beso."
."Fuertes como
el amor."
."¿Eres cinéfila?"
."¿Cómo fue esa historia?"
."-¿Se veía bien la Clau?-
-Sip, se veía bien.-
-¿Sip? Estás hecha mielda
te amo y te comprendo
venga apapacho.-"
."Estamos bien así."
."Siento que no vamos bien. Algo pasó/pasa."
."Tú eres mi amiga. Eres más importante que cualquier hueón."
."Tú eres diferente de todos estos hueones. Tú ves más allá."
."-¿Por qué?-
-¿Por qué, qué?-
-¿Por qué te comiste al Benja?-"
."Qué bacán es poder hablar esto."
."Yo no me aburriría nunca."
."Tiene más puestas que el sol."
."Tiene más cuernos que Rodolfo."
."No sé si alguna vez lo dije, pero te quiero y lo seguiré haciendo."
...mmm.
martes, 27 de mayo de 2014
Miedo(s)
Me da miedo olvidarme de ti. Tu olor, tus manos. Tus besos. Tus caricias al despertar. Tus abrazos espontáneos, tan difíciles de ganar. Tus ganas de hablar aunque fueran las seis de la mañana. Esa forma tan fácil en la que me atrapabas en un tema. Un cigarro en la oscuridad. Me aterra pensar en que quizás mañana ya no podría recordar tu pelo, tus gustos cinematográficos, tu amor-odio por Fuguet, tu eterna pelea con el favoritismo. Pensar en que, mañana, alguien podría preguntarme si sé algo de ti y yo no sepa contestar más que "¿de quién me estás hablando?". Todo, todo respecto a ti me aterra. Porque sé que cuando te olvide -si es que te olvido- te habrás llevado una parte de mi vida, una fundamental, la más bonita que conozco hasta ahora. Viajarás lejos conmigo a cuestas, no me sentirás pero sabrás que estoy ahí, escondida, viviendo contigo en forma de viento. Y probablemente te importe un carajo, como siempre. Y yo seguiré aquí, sobreviviendo a medias, con la mitad que me queda, que es, toda la mierda que me has dejado en este tiempo, la que tanto pesa, la que tanto duele, el costo que asumí al conocerte.
-A veces siento que no recuerdo cosas tuyas. Cosas fundamentales.-
-Otras, que recuerdo todavía más aquello que tanto quiero olvidar.-
Tu color favorito. El amor por Mala Onda. La obsesión con internet. Las películas nocturnas. La pantalla del Normandie. Love of Lesbian. "No sé lo que hay detrás de tu voz...". Una cita tras otra. Tus dedos en mi cabello. Los libros en común. El colet azul. La pulsera de Shakira. Tumblr, tumblr, tumblr. El rechazo por Neruda. El amor por Cortázar. "Me gusta mirar hacia arriba cuando camino, porque veo cosas que nadie más ve." "Deja de tener miedo al futuro." Anwandter. Mena. Jodorowsky. Tool. I could die for you. Astro. Nuestra ciudad. La cancha del Carmela. La plaza Uruguay. Bustabustabusta. Forestal, siempre forestal. El drama del chaleco. El drama de tirar. La falda de niñita. La polerita soft grunge. El viaje de dos horas. El atraso de veinticinco minutos. Mis manos sudando cuando sabía que te iba a ver. Mi cuerpo temblando cuando estabas cerca. Liniers para que me perdones. "Yo no me aburriría nunca". "Eres diferente a lo que esperaba". "Me gusta tu personalidad, te encuentro rara, lo normal aburre." ¿De qué color es tu pelo?. "Siempre supe que eras tú." "No sé si alguna vez lo dije, pero te quiero y lo seguiré haciendo."
Tu vida conmigo. mi vida sin ti.
-A veces siento que no recuerdo cosas tuyas. Cosas fundamentales.-
-Otras, que recuerdo todavía más aquello que tanto quiero olvidar.-
Tu color favorito. El amor por Mala Onda. La obsesión con internet. Las películas nocturnas. La pantalla del Normandie. Love of Lesbian. "No sé lo que hay detrás de tu voz...". Una cita tras otra. Tus dedos en mi cabello. Los libros en común. El colet azul. La pulsera de Shakira. Tumblr, tumblr, tumblr. El rechazo por Neruda. El amor por Cortázar. "Me gusta mirar hacia arriba cuando camino, porque veo cosas que nadie más ve." "Deja de tener miedo al futuro." Anwandter. Mena. Jodorowsky. Tool. I could die for you. Astro. Nuestra ciudad. La cancha del Carmela. La plaza Uruguay. Bustabustabusta. Forestal, siempre forestal. El drama del chaleco. El drama de tirar. La falda de niñita. La polerita soft grunge. El viaje de dos horas. El atraso de veinticinco minutos. Mis manos sudando cuando sabía que te iba a ver. Mi cuerpo temblando cuando estabas cerca. Liniers para que me perdones. "Yo no me aburriría nunca". "Eres diferente a lo que esperaba". "Me gusta tu personalidad, te encuentro rara, lo normal aburre." ¿De qué color es tu pelo?. "Siempre supe que eras tú." "No sé si alguna vez lo dije, pero te quiero y lo seguiré haciendo."
Tu vida conmigo. mi vida sin ti.
Puta la hueá, me hace falta una persona cinéfila.
Fui a ver una película a un cine comercial. Es curioso, pero he ido una vez a un cinearte y el resto puros cines culiaos carísimos al que la gente va a ver El sorprendente hombre araña o X-men. Nadie realmente se preocupa de las películas chilenas, o las que no son gringas. Puta, estoy segurísima de que una película yugoslava puede llegar mucho más alto que Spiderman escalando muros, o una película italiana puede hacerte sentir muchas más cosas que H en A tres metros sobre el cielo. Pero la gente no valora eso. No les importa el trabajo arduo y la responsabilidad que asumen directores, productores, guionistas, foquistas, continuistas, maquillistas, fotógrafos, diseñadores de escena, actores y todo un reparto por la sola esperanza de ver realizado un proyecto ambicioso para un público que se lo pasa por la raja y lo olvida rapidito gracias a Brasil 2014.
He de lidiar con todos estos aficionados de una hora todos los días, todo el día. Escuchar sus patéticas críticas constructivas a una película poco conocida que no entendieron porque no se fijaron en el trasfondo que esta quiso cubrir. Escuchar como la destrozan y la tiran a la basura sin piedad, sin percatarse de lo que esto significa. Porque significa mucho. Por lo menos, para mi. Como persona amante del cine -bueno, malo, patético, enfermizo- me molesta sobremanera cuando alguien habla mal de una película solo porque no la entendió o le pareció "lenta, fome, poco interesante" sobretodo cuando esta persona no se da el trabajo de averiguarla, ir más allá y descubrirla. Ver lo que realmente representa un filme. Pero claro, es mucho más fácil pagar cinco lucas en el Hoyts y cagarse de la risa con las mierdas que inventa Sebastián Badilla mientras se llena los bolsillos de plata haciendo pico el Fondart. ¿Qué pasaría si el día de mañana, el Fondart no me financiara un proyecto por pagárselo a él? ¿Que tendría que hacer yo? ¿Aguantarme hasta que la gente olvidara el exitazo de Badilla y volver a intentarlo, para luego realizar con ansias y detalle un proyecto fílmico que nadie verá, que nadie entenderá o, que a nadie va a importarle? ¿Ese será el futuro? ¿Siempre con ese miedo?
Puta la hueá, me hace falta una persona cinéfila. Alguien con quien hablar de filmes independientes -esos que dan en el Isat, por ejemplo-. Una persona con quien burlarme de los picaos' a cinéfilos, aquellos a quienes les preguntas "¿eres cinéfilo, cinéfago o cinépata?" explotan porque no saben que decir -el secreto es que ellos no saben que estas tres palabras significan lo mismo. Jaja-. Me hace falta una persona con quien discutir sobre los proyectos que me gustaría realizar, sobre mis ideas repartidas en montones de cuadernos, esos guiones nunca terminados o las historias que jamás comencé. Alguien que me apoye en estos sueños y esté a mi lado cuando quiera realizarlos.
Puta la hueá, donde están los cinéfilos por la chucha.
Donde está la gente como yo.
He de lidiar con todos estos aficionados de una hora todos los días, todo el día. Escuchar sus patéticas críticas constructivas a una película poco conocida que no entendieron porque no se fijaron en el trasfondo que esta quiso cubrir. Escuchar como la destrozan y la tiran a la basura sin piedad, sin percatarse de lo que esto significa. Porque significa mucho. Por lo menos, para mi. Como persona amante del cine -bueno, malo, patético, enfermizo- me molesta sobremanera cuando alguien habla mal de una película solo porque no la entendió o le pareció "lenta, fome, poco interesante" sobretodo cuando esta persona no se da el trabajo de averiguarla, ir más allá y descubrirla. Ver lo que realmente representa un filme. Pero claro, es mucho más fácil pagar cinco lucas en el Hoyts y cagarse de la risa con las mierdas que inventa Sebastián Badilla mientras se llena los bolsillos de plata haciendo pico el Fondart. ¿Qué pasaría si el día de mañana, el Fondart no me financiara un proyecto por pagárselo a él? ¿Que tendría que hacer yo? ¿Aguantarme hasta que la gente olvidara el exitazo de Badilla y volver a intentarlo, para luego realizar con ansias y detalle un proyecto fílmico que nadie verá, que nadie entenderá o, que a nadie va a importarle? ¿Ese será el futuro? ¿Siempre con ese miedo?
Puta la hueá, me hace falta una persona cinéfila. Alguien con quien hablar de filmes independientes -esos que dan en el Isat, por ejemplo-. Una persona con quien burlarme de los picaos' a cinéfilos, aquellos a quienes les preguntas "¿eres cinéfilo, cinéfago o cinépata?" explotan porque no saben que decir -el secreto es que ellos no saben que estas tres palabras significan lo mismo. Jaja-. Me hace falta una persona con quien discutir sobre los proyectos que me gustaría realizar, sobre mis ideas repartidas en montones de cuadernos, esos guiones nunca terminados o las historias que jamás comencé. Alguien que me apoye en estos sueños y esté a mi lado cuando quiera realizarlos.
Puta la hueá, donde están los cinéfilos por la chucha.
Donde está la gente como yo.
sábado, 17 de mayo de 2014
Pena
Tengo pena. Nostalgia. Ganas de encontrar un recuerdo, una señal que me diga que todo esto es un sueño y que realmente, tú no te fuiste. Que aún estás aquí. Conmigo. Sin mi. Pero aquí.
No me había dado cuenta de lo mucho que me haces falta. No he querido acordarme de ti. Evito todo lo que se relaciona contigo, me ahorro la tristeza lo más que puedo, me aguanto las lágrimas hasta que se pudren dentro de mi pecho. Todo lo hago por ti. Todavía.
La vida me ha presentado distintas opciones para olvidarme de que existes, que alguna vez te quise y me enamoré, más que de todo tu cuerpo, de tu mente tan cerrada al amor, de tu personalidad tan excesivamente cambiante y tu inseguridad camuflada en una niña de catorce años que creía saber todo lo que hay que saber para enfrentar al mundo. Me han puesto a tus amigos, a mis amigas, a personas que parecían destinadas a estar conmigo, incluso una especie de reencarnación tuya, más pequeña, más ingenua, más buena. Pero la verdad, es que ni toda esta gente, ni toda la que venga, o los amores de metro/micro/calle que uno jamás olvida, ni los amores platónicos de la televisión, los libros y las películas, ni Matías Vicuña, ni Ariel Roth, ni Andoni Llovet, ni siquiera el imbécil de Fuguet logrará sacarte de mi. Aunque unieran todas sus fuerzas y capacidades en una cruzada, nada, pero nada logra que te alejes. Ellos... no son tú. Ninguno de ellos es como tú. A ninguno va a temblarle la mano si se la toco. O va a dejarme jugar con su pelo sin razón. O completará la frase que estoy diciendo y reirá por ello. Ninguno se meterá tras la pantalla del cine arte Normandie. Ninguno logrará que deje de sentirte.
Mi pequeña, mi hermosa, mi preciosa, mi tormenta, mi droga mágica. Tú sabes todo lo que yo siento por ti. Sabes lo mucho que te amo y como me desviviría por hacerte feliz, por darte todo lo que mereces. Porque tú te mereces el universo entero.
Aún eres la única persona que logra hacerme feliz. Siempre lo eres. Saber algo de ti despierta esas emociones escondidas que no salen a flote con nadie. Imaginar tu sonrisa dirigida a mi, me hace estremecer como la primera vez que hablamos. Pensar en tu cabello, de que color será ahora, jugar con él, tocarlo, tocarte, todo me hace sentir frágil y a la deriva como siempre pasa cada vez que vuelves a aparecer en mi vida. Siempre dejas la cagá, me llenas de confusión y sentimientos encontrados, de rabia y pena y nostalgia y toda la mierda con la que vivo a diario y escondo para no explotar, vuelve a salir. Y no quiere irse. Y no quieres irte. Y no te irás.
No me había dado cuenta de lo mucho que me haces falta. No he querido acordarme de ti. Evito todo lo que se relaciona contigo, me ahorro la tristeza lo más que puedo, me aguanto las lágrimas hasta que se pudren dentro de mi pecho. Todo lo hago por ti. Todavía.
La vida me ha presentado distintas opciones para olvidarme de que existes, que alguna vez te quise y me enamoré, más que de todo tu cuerpo, de tu mente tan cerrada al amor, de tu personalidad tan excesivamente cambiante y tu inseguridad camuflada en una niña de catorce años que creía saber todo lo que hay que saber para enfrentar al mundo. Me han puesto a tus amigos, a mis amigas, a personas que parecían destinadas a estar conmigo, incluso una especie de reencarnación tuya, más pequeña, más ingenua, más buena. Pero la verdad, es que ni toda esta gente, ni toda la que venga, o los amores de metro/micro/calle que uno jamás olvida, ni los amores platónicos de la televisión, los libros y las películas, ni Matías Vicuña, ni Ariel Roth, ni Andoni Llovet, ni siquiera el imbécil de Fuguet logrará sacarte de mi. Aunque unieran todas sus fuerzas y capacidades en una cruzada, nada, pero nada logra que te alejes. Ellos... no son tú. Ninguno de ellos es como tú. A ninguno va a temblarle la mano si se la toco. O va a dejarme jugar con su pelo sin razón. O completará la frase que estoy diciendo y reirá por ello. Ninguno se meterá tras la pantalla del cine arte Normandie. Ninguno logrará que deje de sentirte.
Mi pequeña, mi hermosa, mi preciosa, mi tormenta, mi droga mágica. Tú sabes todo lo que yo siento por ti. Sabes lo mucho que te amo y como me desviviría por hacerte feliz, por darte todo lo que mereces. Porque tú te mereces el universo entero.
Aún eres la única persona que logra hacerme feliz. Siempre lo eres. Saber algo de ti despierta esas emociones escondidas que no salen a flote con nadie. Imaginar tu sonrisa dirigida a mi, me hace estremecer como la primera vez que hablamos. Pensar en tu cabello, de que color será ahora, jugar con él, tocarlo, tocarte, todo me hace sentir frágil y a la deriva como siempre pasa cada vez que vuelves a aparecer en mi vida. Siempre dejas la cagá, me llenas de confusión y sentimientos encontrados, de rabia y pena y nostalgia y toda la mierda con la que vivo a diario y escondo para no explotar, vuelve a salir. Y no quiere irse. Y no quieres irte. Y no te irás.
martes, 13 de mayo de 2014
Nada
Ando nada. Pero nada, nada. Es como si tuviera 16 otra vez y no le diera importancia a mi alrededor, ni siquiera a mi misma. Como si todo se hubiera desvanecido. Los problemas, disueltos, escondidos. Lejos.
Recuerdo -o tal vez no- haberme sentido así antes. Sin remordimientos o preocupaciones. Sin pensar en las personas que quiero, las que me hieren, las que amo, extraño, espero. Es un sentimiento bastante agradable. Pero lamentablemente momentáneo. Y me atrevería a decir que la felicidad dura tanto como el orgasmo, mm.
El mundo se me desmorona cada cinco minutos. Se reconstruye y vuelve a ceder, una, y otra, y otra vez. Es como un círculo vicioso, un repugnante y monótono círculo vicioso. Todos los días, a cada momento. Cede, se cae y vuelve a levantarse.
No comprendo mi inestabilidad tan... inestable. -Tampoco me esfuerzo por hacerlo-. Todos los días son un desafío para mi mente. Colapsa, se contrae, se llena de paranoia. Eso, por sobretodo, es lo peor. Mi paranoia. Se vuelve cada vez más incontrolable. Siento como si ya no fuera dueña de ella, como si tuviera vida propia y actuara por sus propios impulsos. Esclavizo mi mente tratando de aprisionarla, pero por supuesto, como todo lo demás, es más fuerte que yo y me domina. Muchas veces me sorprendo de los niveles que alcanzo. Las ideas que imagino. El hecho de no sentir ninguna culpa en caso de cometer lo que ella me grita. Ninguna culpa.
Siempre creo que debo cuidarme de todos, pero poco a poco descubro que de quien más debo resguardarme, es de mi.
No estaba tan nada después de todo, mmmm.
Recuerdo -o tal vez no- haberme sentido así antes. Sin remordimientos o preocupaciones. Sin pensar en las personas que quiero, las que me hieren, las que amo, extraño, espero. Es un sentimiento bastante agradable. Pero lamentablemente momentáneo. Y me atrevería a decir que la felicidad dura tanto como el orgasmo, mm.
El mundo se me desmorona cada cinco minutos. Se reconstruye y vuelve a ceder, una, y otra, y otra vez. Es como un círculo vicioso, un repugnante y monótono círculo vicioso. Todos los días, a cada momento. Cede, se cae y vuelve a levantarse.
No comprendo mi inestabilidad tan... inestable. -Tampoco me esfuerzo por hacerlo-. Todos los días son un desafío para mi mente. Colapsa, se contrae, se llena de paranoia. Eso, por sobretodo, es lo peor. Mi paranoia. Se vuelve cada vez más incontrolable. Siento como si ya no fuera dueña de ella, como si tuviera vida propia y actuara por sus propios impulsos. Esclavizo mi mente tratando de aprisionarla, pero por supuesto, como todo lo demás, es más fuerte que yo y me domina. Muchas veces me sorprendo de los niveles que alcanzo. Las ideas que imagino. El hecho de no sentir ninguna culpa en caso de cometer lo que ella me grita. Ninguna culpa.
Siempre creo que debo cuidarme de todos, pero poco a poco descubro que de quien más debo resguardarme, es de mi.
No estaba tan nada después de todo, mmmm.
lunes, 12 de mayo de 2014
Extrañar.
Dime donde estás
que te echo tanto de menos.
Son días cuáticos y raros, no sé. Ando con ganas de virar leeeeeeeeeeeeeeeejos y no volver en un buen tiempo.Siempre es igual.
Extraño los viejos tiempos. Donde todo era lejano -o surreal-. Cuando la vida me importaba un carajo, pero de verdad. Esos tiempos tan efímeros en los que todos pretendimos ser felices, y sin darnos cuenta, en serio lo fuimos. Cuando nos queríamos, nos comprendíamos, nos abrazábamos con sentimientos reales, y no por inercia o por fingir que todo estaba bien, no por pretender que aún nos teníamos cariño. Extraño estar sentada en un sitio ajeno a todo, pensando en el futuro que tal vez nunca llegará como yo lo quiero, pero llegará inevitablemente, más temprano que tarde. Echo de menos que eso no me interese. Echo de menos a la Jossefa. Pero a la Jossefa real. A la que yo conocí hace más o menos un año o más. La chica que realmente se presentó frente a mi sin caretas, sin máscaras o escondites, alguien que se mostró como realmente era y, por primera vez en mucho tiempo, no tuvo miedo de hacerlo. Alguien que me hizo frágil y sensible otra vez. Quien me hizo volver a la vida como la conocía, quien me entregó de nuevo las ganas de perseguir algo que realmente, valía el esfuerzo. Extraño a esa chica. La extrañaré por siempre, pues sé que jamás volverá.
Extraño mi vida como fue antes de que la tormenta arrasara con mis sentimientos. Cuando era una pequeña pelirroja de 16, sin preocupaciones mayores que tener a alguien en quien confiar o una persona para hablar. Cuando la vida se me entregó en bandeja en tan solo unos meses. Extraño ser una niña ingenua, esa chica que creía que todos alguna vez podemos mejorar y ser buenas personas, aquella que, por tener esta fiel creencia, se contaminó de la mierda del mundo sin parar y ahora es, inevitablemente lo que es -y se odia por eso-.
Extraño a Insomnia. Y no diré nada más.
Extraño nuestra vida, Claudia. Nos echo de menos en todos los sentidos. Todos.
Pero, al fin y al cabo, extraño cosas que nunca volverán.
que te echo tanto de menos.
Son días cuáticos y raros, no sé. Ando con ganas de virar leeeeeeeeeeeeeeeejos y no volver en un buen tiempo.
Extraño mi vida como fue antes de que la tormenta arrasara con mis sentimientos. Cuando era una pequeña pelirroja de 16, sin preocupaciones mayores que tener a alguien en quien confiar o una persona para hablar. Cuando la vida se me entregó en bandeja en tan solo unos meses. Extraño ser una niña ingenua, esa chica que creía que todos alguna vez podemos mejorar y ser buenas personas, aquella que, por tener esta fiel creencia, se contaminó de la mierda del mundo sin parar y ahora es, inevitablemente lo que es -y se odia por eso-.
Extraño a Insomnia. Y no diré nada más.
Extraño nuestra vida, Claudia. Nos echo de menos en todos los sentidos. Todos.
Pero, al fin y al cabo, extraño cosas que nunca volverán.
sábado, 10 de mayo de 2014
Madre querida
"-MAMÁ, NO LO ENCUENTROOOOOOOOOOOOOOOOOO-
-¿Lo buscaste bien? ¿sacaste todo, diste vuelta el cajón?-
-Si, no está, yo cacho que se perdió, filo.-
-...Aquí está oh.-"
"Fernanda, el Onur y la Sherazade..."
"LA POLA ESTÁ EN LA TELEEEEEEEEEEEEEEEEEE"
"Es que si veo a la Pola en la calle me mato."
"-Si me acompañas al super, te compro algo."
"Que te apuesto que se te olvidó..."
"Te dió paja, te apuesto"
"Dieron ese capítulo de friends/the big bang theory que..."
"Aló? ¿DONDE ESTÁS?"
"A ver, que me diga hola si es verdad que estás con ella."
"Me encantaría que fuera tu pololo"
"No te he visto estudiar ah..."
"Oye, ¿cómo es esta película? ¿quien dirige? ¿quién actúa? ¿de qué trata?"
"No es que me desagrade, es que encuentro que no es para ti"
"No sé para que tienes celular si no me contestas nunca"
"FERNANDAAAAAAAAAAAAA, A ALMORZAR, TRAETE EL KETCHUUUUUUUUUP"
"Podríamos salir a tomarnos algo ah..."
"Te traje estos cigarritos"
"Hija... te quiero mucho."
Feliz día.
A tu manera, eres la mejor de todas(:
-¿Lo buscaste bien? ¿sacaste todo, diste vuelta el cajón?-
-Si, no está, yo cacho que se perdió, filo.-
-...Aquí está oh.-"
"Fernanda, el Onur y la Sherazade..."
"LA POLA ESTÁ EN LA TELEEEEEEEEEEEEEEEEEE"
"Es que si veo a la Pola en la calle me mato."
"-Si me acompañas al super, te compro algo."
"Que te apuesto que se te olvidó..."
"Te dió paja, te apuesto"
"Dieron ese capítulo de friends/the big bang theory que..."
"Aló? ¿DONDE ESTÁS?"
"A ver, que me diga hola si es verdad que estás con ella."
"Me encantaría que fuera tu pololo"
"No te he visto estudiar ah..."
"Oye, ¿cómo es esta película? ¿quien dirige? ¿quién actúa? ¿de qué trata?"
"No es que me desagrade, es que encuentro que no es para ti"
"No sé para que tienes celular si no me contestas nunca"
"FERNANDAAAAAAAAAAAAA, A ALMORZAR, TRAETE EL KETCHUUUUUUUUUP"
"Podríamos salir a tomarnos algo ah..."
"Te traje estos cigarritos"
"Hija... te quiero mucho."
Feliz día.
A tu manera, eres la mejor de todas(:
domingo, 20 de abril de 2014
Una nueva vida
Hola pequeña. Es increíble, pero siento que ya te conozco. Fácilmente podría llegar al hospital y decir "ella es Julieta, ella es La Julieta". Siento esa conexión inexplicablemente rara y esplendorosa al hablar de ti. Es como si, ya hubiera vivido otra vida contigo. O tal vez viajé desde el futuro para conocerte, ¿no crees?.
Llegas a un mundo tan enredado y complejo como él solo. Desearía poder decirte que las cosas mejoran, o se vuelven menos pesadas, pero ten claro desde ya que nunca en tu vida voy a mentirte. Lo juro.
El mundo al que vienes sin saber nada, con experiencias nulas y una vida totalmente limpia de errores, puede parecer una mierda muchísimas veces, puede atraparte y cegarte otras tantas, pero siempre estará el camino de vuelta a la luz, a lo correcto, y no necesariamente a lo bueno, sino a lo que tú elijas y consideres lo mejor. Porque si: lo que tú elijas siempre será lo más óptimo para ti.
Pequeña Julieta, tienes por madre a la persona más hermosa que he conocido en mi vida, una mujer llena de sentimientos buenos, con mil sonrisas para regalar, siempre buenos consejos y, por sobretodo, poseedora de los abrazos más reconfortantes que he probado.
Valórala, quiérela, escúchala, compréndela, hazle saber que te tiene para ella. Se equivocará, como todos, es normal, por mucho que para mi sea perfecta, no lo es para todos. Pero, y en esto soy enfática, será la mejor madre del mundo, la más atenta y risueña, como sabe ser ella, porque así es perfecta, porque así la amamos, porque así la amo yo.
(Y si puedes, hazle saber cuanto la adoro y extraño, hazle saber que a pesar de ser una pendeja aún, haré todo lo que mi mente y cuerpo me permitan para estar junto a ella, dile que me espere, que no me presione, ella sabe como soy, ella me conoce. Cuéntale que me acuerdo de nuestras cosas, que siempre está en mi mente y no olvido todos los momentos que pasamos juntas. Cuéntale, que espero que sean muchos más.)
Espero que llegues pronto, y llenes de una vez de sonrisas a todos los rostros que te esperan.
Un beso.
Llegas a un mundo tan enredado y complejo como él solo. Desearía poder decirte que las cosas mejoran, o se vuelven menos pesadas, pero ten claro desde ya que nunca en tu vida voy a mentirte. Lo juro.
El mundo al que vienes sin saber nada, con experiencias nulas y una vida totalmente limpia de errores, puede parecer una mierda muchísimas veces, puede atraparte y cegarte otras tantas, pero siempre estará el camino de vuelta a la luz, a lo correcto, y no necesariamente a lo bueno, sino a lo que tú elijas y consideres lo mejor. Porque si: lo que tú elijas siempre será lo más óptimo para ti.
Pequeña Julieta, tienes por madre a la persona más hermosa que he conocido en mi vida, una mujer llena de sentimientos buenos, con mil sonrisas para regalar, siempre buenos consejos y, por sobretodo, poseedora de los abrazos más reconfortantes que he probado.
Valórala, quiérela, escúchala, compréndela, hazle saber que te tiene para ella. Se equivocará, como todos, es normal, por mucho que para mi sea perfecta, no lo es para todos. Pero, y en esto soy enfática, será la mejor madre del mundo, la más atenta y risueña, como sabe ser ella, porque así es perfecta, porque así la amamos, porque así la amo yo.
(Y si puedes, hazle saber cuanto la adoro y extraño, hazle saber que a pesar de ser una pendeja aún, haré todo lo que mi mente y cuerpo me permitan para estar junto a ella, dile que me espere, que no me presione, ella sabe como soy, ella me conoce. Cuéntale que me acuerdo de nuestras cosas, que siempre está en mi mente y no olvido todos los momentos que pasamos juntas. Cuéntale, que espero que sean muchos más.)
Espero que llegues pronto, y llenes de una vez de sonrisas a todos los rostros que te esperan.
Un beso.
jueves, 27 de marzo de 2014
Oniria/Insomnia
He estado pensando (demasiado, para mi gusto) en Insomnia este último tiempo. En como será su vida sin mi, si se sentirá frustado y estresado en la universidad, si se acordará de que yo era Oniria. Se acordará de mis besos, mis caricias, mis labios recorriendo su cuello. Mi sonrisa cuando me contaba algo personal. Nuestras eternas conversaciones hablando estupideces hasta el amanecer. Su manera de acariciar mi pelo, la forma en que juntaba mi nariz con la suya para hacerlo sonreír. Escuchar su respiración agitada en mi oído. Acariciar su pelo, aunque no le gustaba que nadie lo tocara. Abrazarnos. Besarnos. Recorrernos. Estar... juntos.
No entiendo que fue lo que hizo a Insomnia alejarse con tanta frialdad de mi. Después de todo, no le hice daño. No partí su corazón, no jugué con él. Él tampoco partió el mío, tampoco me hirió. No había razones para irse. Entonces, ¿por qué se fue de todas formas? ¿por qué me dejó sola? ¿qué fue lo que lo hizo partir?
Lo extraño. Extraño hablar y reír con él. Extraño su presencia cerca de mí. Ya no puedo sentirlo, como antes. Ya me olvidé de su olor. No recuerdo si sus besos eran buenos o malos. Ya no me daña, nunca lo hizo.
Insomnia, amigo, alma gemela, por favor, vuelve a mi. Me dejaste sola cuando te necesitaba más que nunca. No me importa si ya no quieres estar conmigo, yo tampoco quiero estar contigo, somos tan iguales que nunca podremos estar en paz. Solo... vuelve a amanecer conmigo, hablando de las cosas que tanto nos gustan a ambos.
Nunca te lo dije, pero tu sonrisa es preciosa. Cada vez que la veía, quería besarla. Ahora, si alguna vez vuelvo a verla, me limitaré a sonreírle de vuelta.
No entiendo que fue lo que hizo a Insomnia alejarse con tanta frialdad de mi. Después de todo, no le hice daño. No partí su corazón, no jugué con él. Él tampoco partió el mío, tampoco me hirió. No había razones para irse. Entonces, ¿por qué se fue de todas formas? ¿por qué me dejó sola? ¿qué fue lo que lo hizo partir?
Lo extraño. Extraño hablar y reír con él. Extraño su presencia cerca de mí. Ya no puedo sentirlo, como antes. Ya me olvidé de su olor. No recuerdo si sus besos eran buenos o malos. Ya no me daña, nunca lo hizo.
Insomnia, amigo, alma gemela, por favor, vuelve a mi. Me dejaste sola cuando te necesitaba más que nunca. No me importa si ya no quieres estar conmigo, yo tampoco quiero estar contigo, somos tan iguales que nunca podremos estar en paz. Solo... vuelve a amanecer conmigo, hablando de las cosas que tanto nos gustan a ambos.
Nunca te lo dije, pero tu sonrisa es preciosa. Cada vez que la veía, quería besarla. Ahora, si alguna vez vuelvo a verla, me limitaré a sonreírle de vuelta.
martes, 18 de marzo de 2014
Don't leave me hanging on the telephone
Los dos últimos días han sido bastante raros. Volví a tener contacto humano, violando la regla más importante de mi claustro. De hecho, la única. Mis amigos se preocuparon por mi, lo que me causó bastante ternura y la vez me tranquilizó un poco el hecho de sentir algo. Hablé con ellos mis múltiples problemas y, me comprendieron, aunque fuera un poco. Eso me motivó a volver a la vida. Un poco.
Aún extraño a Insomnia. Muchísimo. En estos momentos lo necesito más que antes. Antes... no lo necesitaba, ni lo quería o valoraba. Hoy, sabiéndolo tan lejos, sé que lo quiero y necesito, como amigo, confidente y persona. Me duele no tenerlo cerca. Me duele aún más no saber por qué me abandonó. Tendrá sus razones, supongo, aunque yo no las entienda. En fin... si este es el desenlace de una historia que jamás empezó, solo puedo decir que fue el final más inconcluso que he vivido, y uno de los más aburridos. Y que le deseo a Insomnia, una vida llena de sueños, alegrías y cosas buenas. Y ojalá algún día, volver a soñar juntos.
También extraño a mi tormenta. Cada día más que el anterior. A veces apenas puedo controlar los impulsos de hablarle y salir corriendo a su encuentro, donde quiera que esté. Soy consciente de todo el daño que me ha hecho, y de sus múltiples maneras de manipularme y moldearme como ella quiera, pero yo se lo he permitido todo, en parte, la culpa es mía por permitirle poseerme. Pero ya no más. Nunca más. Oh, cuanto duele admitirlo. No seré parte de ella -ni ella de mi- nunca más, ni en esta vida...
...ni en ninguna otra.
Gran película, gran canción. La veré otra vez. Adieu.
domingo, 16 de marzo de 2014
La soledad
Pronto será una semana de aislamiento, pero me ha parecido un mes, o quizás más. Hoy recibí la llamada de una amiga, quien estaba muy preocupada por mi. Le dije que estaba bien, que no se preocupara más. Me dijo que ella sabía que no lo estaba. Me dieron ganas de llorar. Y una gran impotencia de que alguien sea capaz de descubrirme sin verme. ODIO que me descubran. Mucho. Me siento débil y a la deriva, como si fuera algo que no puedo controlar. Nada más terrible que esa sensación.
Mi familia no sabe nada de mi enclaustramiento. No quiero que me manden al psicólogo como la vez pasada. Yo estaba bien en ese tiempo, solo un poco confundida, y ellos no fueron capaces de darse cuenta, solo quisieron tapar las falencias de mi temprana adolescencia con un supuesto experto en mis "problemas". Que poco te conoce tu propia sangre.
Mis amigos están preocupados. Inquietos. Y por mucho esfuerzo que hago por darle importancia, simplemente no puedo. La verdad es que no me interesa. La única persona que me interesa, aún no ha dado señales de extrañarme -ni las dará-. En vez de salir a flote, me estoy hundiendo cada vez más. Me ahogo más rápido y las olas de mi tristeza son lo suficientemente fuertes para arrastrarme aún más dentro de la marea. Cada día más rápido. Cada día resisto menos.
Mi familia no sabe nada de mi enclaustramiento. No quiero que me manden al psicólogo como la vez pasada. Yo estaba bien en ese tiempo, solo un poco confundida, y ellos no fueron capaces de darse cuenta, solo quisieron tapar las falencias de mi temprana adolescencia con un supuesto experto en mis "problemas". Que poco te conoce tu propia sangre.
Mis amigos están preocupados. Inquietos. Y por mucho esfuerzo que hago por darle importancia, simplemente no puedo. La verdad es que no me interesa. La única persona que me interesa, aún no ha dado señales de extrañarme -ni las dará-. En vez de salir a flote, me estoy hundiendo cada vez más. Me ahogo más rápido y las olas de mi tristeza son lo suficientemente fuertes para arrastrarme aún más dentro de la marea. Cada día más rápido. Cada día resisto menos.
jueves, 13 de marzo de 2014
Bitácora
Día 3:
Llevo tres días desconectada de todo mundo virtual -y emocional- y, aunque al principio fue algo difícil y la pena me invade de sorpresa en intervalos de diez minutos, creo que podría acostumbrarme a esto. Por lo menos, por unas tres semanas. Tres semanas. Es todo lo que necesito para poner mis asuntos en orden y continuar con mi vida, si claro.
Realmente comienzo a creer que soy capaz de hacerlo. Yo puedo mantener esta situación. Es curioso, pues todo este tema del enclaustramiento comenzó porque ya no creía que podía hacer nada. Me sentía inútil. Sentía, y siento, que sobro. Que ya no encajo. Simplemente... ya no soy parte de este mundo. Ni de ningún otro.
Es increíble, solo han pasado tres días pero siento que han sido tres milenios. Es como si no hubiera visto a nadie en siglos. Los extraño muchísimo a todos. Lo único que anhelo es volver y verlos con una sonrisa sincera en el rostro y la felicidad que tanto busco y tanto se me ha negado. Pero no puedo, no ahora. Pronto. Pronto.
miércoles, 12 de marzo de 2014
.
Estuve a punto de escribirte hoy para que supieras todo lo que pienso y me haces sentir. Te iba a decir cosas como que te quiero y de pronto tuve miedo. Llevo días sintiendo que estás molesto conmigo, aunque puede ser que yo esté muy sensible. He tenido problemas, ¿sabes?. Han pasado cosas muy buenas también, quisiera contarte. Me gustan nuevas cosas y algunas preferencias pasaron a la historia, quisiera actualizarte. Leo un nuevo libro. Me recuerda un personaje a ti, quizá te interese. Conocí a un niño que se llama como tú, también tuve una discusión con alguien. Ya me van a arreglar mi celular. Perdí mi tarjeta de crédito, debí guardarla como me dijiste. Soñé contigo hace dos días y no he dormido desde entonces. Tengo frío. Tengo hambre. Me faltas.
Estuve a punto de escribirte hoy para que supieras todo lo que pienso y me haces sentir. Te iba a decir cosas como que te quiero y de pronto tuve miedo. Llevo días sintiendo que estás molesto conmigo, aunque puede ser que yo esté muy sensible. He tenido problemas, ¿sabes?. Han pasado cosas muy buenas también, quisiera contarte. Me gustan nuevas cosas y algunas preferencias pasaron a la historia, quisiera actualizarte. Leo un nuevo libro. Me recuerda un personaje a ti, quizá te interese. Conocí a un niño que se llama como tú, también tuve una discusión con alguien. Ya me van a arreglar mi celular. Perdí mi tarjeta de crédito, debí guardarla como me dijiste. Soñé contigo hace dos días y no he dormido desde entonces. Tengo frío. Tengo hambre. Me faltas.
Aunque yo no quiera.
Aunque yo no quiera tú sigues aquí. Seguirás por un montón de tiempo, lo sé. Tengo claro que no soy capaz de dejarte atrás yo sola. Y no tengo a nadie para ayudarme. Ni siquiera me tengo a mi misma, tú te has llevado hasta mi identidad, ¿lo recuerdas?.
Lo sabes.
No comprendo que fue lo que me atrajo de una manera tan increíble hacia ti, de una forma que no me ha dejado escapatoria, ni me ha dado un respiro desde aquel momento tan mortal en que nos conocimos. Todo alrededor me duele, pues no estás en nada más que en mi mente, mis sueños, todos los lugares donde solo yo puedo dibujarte.
Me has robado todo, todo. Mi alma, mi corazón, mi razón de vida, todo te lo has llevado y moldeado a tu antojo. Quisiera decirte tanto. Que eres una puta que solo ha jugado con quien la ama como imbécil, que no te mereces a nadie más que a ti misma, pues solo tú puedes ser más egoísta que tú. Que te extraño, te quiero de vuelta, no sabes cuanto. Necesito de tu presencia a mi alrededor. Me estoy pudriendo sin ti aquí. Todo se me hace tan monótono. Todos son tan desagradables. Nada tiene sentido si tú no estás. Duele admitirlo, pero, absolutamente nada tiene sentido si tú no estás acá.
¿Una oportunidad más?
Lo sabes.
No comprendo que fue lo que me atrajo de una manera tan increíble hacia ti, de una forma que no me ha dejado escapatoria, ni me ha dado un respiro desde aquel momento tan mortal en que nos conocimos. Todo alrededor me duele, pues no estás en nada más que en mi mente, mis sueños, todos los lugares donde solo yo puedo dibujarte.
Me has robado todo, todo. Mi alma, mi corazón, mi razón de vida, todo te lo has llevado y moldeado a tu antojo. Quisiera decirte tanto. Que eres una puta que solo ha jugado con quien la ama como imbécil, que no te mereces a nadie más que a ti misma, pues solo tú puedes ser más egoísta que tú. Que te extraño, te quiero de vuelta, no sabes cuanto. Necesito de tu presencia a mi alrededor. Me estoy pudriendo sin ti aquí. Todo se me hace tan monótono. Todos son tan desagradables. Nada tiene sentido si tú no estás. Duele admitirlo, pero, absolutamente nada tiene sentido si tú no estás acá.
¿Una oportunidad más?
martes, 11 de marzo de 2014
El escape.
Lo venía pensando hace harto tiempo ya, pero hoy lo decidí. Necesito borrarme del mapa un tiempo. Desaparecerme, volverme viento. Encerrarme en mi para que nadie pueda volver a encontrarme, no hasta que yo lo decida. Y es lo que pretendo hacer, a partir de hoy.
No pensé que fuera posible, pero la mierda me consumió de forma muy rápida. Y luego de un tiempo intentando escaparme, de pronto el mundo se me vino abajo sin aviso y no tuve refugio en nada -ni nadie-.
No supe solucionarlo.Nunca puedo. Por lo que decidí huir. Siempre lo hago.
Siento un dolor tan profundo dentro de mi, algo que me consume lento y me tortura a cada segundo. Extraño mi mundo, y a todo aquel que alguna vez pasó por él. La extraño a ella. Más que a todo. Me hace una falta terrible. Sobretodo porque sé que no puedo volver a verla. Ni a ella, ni a nadie. Y eso me duele, me duele más que la cresta.
Espero que se acuerden de mi, antes de que tome una decisión muy drástica.
No pensé que fuera posible, pero la mierda me consumió de forma muy rápida. Y luego de un tiempo intentando escaparme, de pronto el mundo se me vino abajo sin aviso y no tuve refugio en nada -ni nadie-.
No supe solucionarlo.
Siento un dolor tan profundo dentro de mi, algo que me consume lento y me tortura a cada segundo. Extraño mi mundo, y a todo aquel que alguna vez pasó por él. La extraño a ella. Más que a todo. Me hace una falta terrible. Sobretodo porque sé que no puedo volver a verla. Ni a ella, ni a nadie. Y eso me duele, me duele más que la cresta.
Espero que se acuerden de mi, antes de que tome una decisión muy drástica.
lunes, 3 de marzo de 2014
Adiós a la tormenta.
Hace mucho, mucho tiempo, conocí a alguien. Era muy bella, tenía la sonrisa más deslumbrante que había visto en mi vida. Su piel era tan blanca y helada, tomar su mano era como tocar la nieve. Poseía una risa contagiosa, que me atrapaba a cada carcajada. Pero lo más importante de todo, era dueña de la personalidad más extraña que he conocido en mi vida, y puta que he conocido hartas. Inestable total, depresiva, bipolar, sensible, todo oculto bajo una coraza de hierro y reforzado con alcohol, drogas, sexo y mierdas varias. Todo esto con catorce años. Catorce. Y yo, que a los catorce con suerte había dado un piquito, a su lado me sentía una inexperta, alguien que, con diecisiete años, no había descubierto aún ni la mitad de lo que ella ya sabía. Todo esto se metió dentro de mí, tan hondo, tan hondo, tan hondo, que ya fue imposible no pensar en ella cada segundo de mi vida. Las ganas de explorarla, de conocer lo que realmente era, de destrozar aquella coraza en la que vivía oculta, comenzaron a consumirme rápidamente. No pude dar la batalla, como suelo hacerlo. Perdí la guerra con creces, y solo me dejé aprisionar. Ella se convirtió en mi oxígeno, en mi aliento para vivir. En la vida misma. Todo mi mundo comenzó a girar en torno a ella, todo lo que ella deseara era mi tormento. Dejé de lado mis amistades, mi familia, mi verdadera vida, por moldear una nueva con la que ella estuviera feliz. Lo di todo. Lo hice todo. Por ella. Todo, por ella.
Hoy, ha pasado más de un año desde que nos conocimos, desde que se metió en mi cabeza y no quiso salir más. Nunca nos besamos, o tuvimos algo más que una rara "amistad". Ella siempre supo cuanto la quería. Ahora me doy cuenta, de cuánto lo sabía, y como se aprovechó de mi amor para manipularme y, poco a poco, destruirme. Nadie sabe cuánto he llorado por ella, por su amor tan inalcanzable y su forma tan fácil de dominar mis emociones. Nadie sabe, cuánto he amado a esta niñita, tan pequeña e ingenua. No saben, con la intensidad que me enamoré de ella. Tal vez jamás lo sabrán. Ni siquiera ella lo sabrá.
Pero todo en el mundo es temporal, lo cual algunas veces, es bueno. Decidí que no puedo seguir amándola. La eliminé como pude de mi vida, la arranqué de mi corazón con tanta rabia que el dolor fue menos terrible del que estimaba. Me siento extraña con esto, sé que voy a extrañarla cada momento del día, de la noche y de la vida. Sé que voy a quererla un ratito más. Un ratito pequeño e insignificante.
Quiero recuperar mi vida antigua, donde ella aún no destruía nada. Mis amistades, mi familia y mi entorno. Quiero volver a sonreír por nada. Disfrutar de las cosas pequeñas sin pensar en qué estará haciendo o con quién lo estará haciendo. Respirar y vivir libre, sacarme las ataduras de su amor tan tóxico. Volver a dormir en paz, una noche entera, sin interrupciones (sufro de insomnio desde que la conocí).
Volveré a hacer las cosas que me gustan. Escribir (pero no para ella), leer, disfrutar de una película, todo aquello que perdí en el camino hacia ninguna parte. Volveré a querer. Lo prometo.
Adiós, mi droga mágica, mi pequeña tormenta, mi todo, y ahora, mi nada.
Hoy, ha pasado más de un año desde que nos conocimos, desde que se metió en mi cabeza y no quiso salir más. Nunca nos besamos, o tuvimos algo más que una rara "amistad". Ella siempre supo cuanto la quería. Ahora me doy cuenta, de cuánto lo sabía, y como se aprovechó de mi amor para manipularme y, poco a poco, destruirme. Nadie sabe cuánto he llorado por ella, por su amor tan inalcanzable y su forma tan fácil de dominar mis emociones. Nadie sabe, cuánto he amado a esta niñita, tan pequeña e ingenua. No saben, con la intensidad que me enamoré de ella. Tal vez jamás lo sabrán. Ni siquiera ella lo sabrá.
Pero todo en el mundo es temporal, lo cual algunas veces, es bueno. Decidí que no puedo seguir amándola. La eliminé como pude de mi vida, la arranqué de mi corazón con tanta rabia que el dolor fue menos terrible del que estimaba. Me siento extraña con esto, sé que voy a extrañarla cada momento del día, de la noche y de la vida. Sé que voy a quererla un ratito más. Un ratito pequeño e insignificante.
Quiero recuperar mi vida antigua, donde ella aún no destruía nada. Mis amistades, mi familia y mi entorno. Quiero volver a sonreír por nada. Disfrutar de las cosas pequeñas sin pensar en qué estará haciendo o con quién lo estará haciendo. Respirar y vivir libre, sacarme las ataduras de su amor tan tóxico. Volver a dormir en paz, una noche entera, sin interrupciones (sufro de insomnio desde que la conocí).
Volveré a hacer las cosas que me gustan. Escribir (pero no para ella), leer, disfrutar de una película, todo aquello que perdí en el camino hacia ninguna parte. Volveré a querer. Lo prometo.
Adiós, mi droga mágica, mi pequeña tormenta, mi todo, y ahora, mi nada.
miércoles, 19 de febrero de 2014
Una simple canción
Hace un tiempo atrás, estaba en el patio de mi casa escuchando una banda llamada Love of Lesbian, quienes me encantan hace más o menos 3 años. De pronto, una canción se hizo notar. Yo nunca la había escuchado, y la verdad me arrepiento mucho pues perdí harto tiempo de mi vida sin deleitarme con el hermoso sonido de Oniria e Insomnia. La melodía es suave y pegajosa, pero lo que más me tocó fue la letra. Y es que es cierto que las cosas llegan a su debido tiempo siempre, pues está canción llegó a mi vida en un momento bastante peculiar. Habla sobre dos personas que son iguales pero no pueden estar juntas pues pertenecen a mundos muy diferentes, o al menos eso entendí yo. Bueeeeeno, la cosa es que la canción me toco profundamente, pues Insomnia apareció de pronto en mi vida sin darme tiempo de evitar nada, de protegerme o desaparecer. Obviamente cuando lo vi llegar me asusté muchísimo, no estoy acostumbrada a conocer a alguien tan parecido a mi. De hecho, no estoy acostumbrada a dar cariño a una sola persona. Todo el mundo sabe que es así. Y hoy, cuando Insomnia está tan cerca de mi y yo no hago nada para hacerlo huir, tengo un terror espantoso, un miedo de lo que me pueda pasar si no detengo este juego tan volátil. Espero poder manejarlo, pues ya he jugado antes y he perdido con creces.
http://www.youtube.com/watch?v=3GqTzn7Hi3U Oniria encuentra a Insomnia, los dos conectan bien. Quizás en otra vida, fueron un mismo ser.
http://www.youtube.com/watch?v=3GqTzn7Hi3U Oniria encuentra a Insomnia, los dos conectan bien. Quizás en otra vida, fueron un mismo ser.
martes, 18 de febrero de 2014
Mmm
Anda difícil el mundo por estos días. O tal vez yo estoy muy complicada. Pueden ser las dos, o ninguna, no sé. Últimamente no sé nada. Todo me molesta o desagrada. Las cosas que antes me gustaban, ahora me agobian, me asfixian. Las personas a quienes quería acercar, ahora solo me hacen daño, o lo que es peor, me desagradan a un punto inentendible. No me entiendo. No entiendo nada.
Estos días he tenido un malestar muy extraño en el estómago. Puede ser una reacción de rechazo a las pastillas que comencé a tomar, como un simple malestar. O una alerta provocada por mi cuerpo, una que dice que todos se irán a un lugar mejor (o el que tanto aman, lo cual lo convierte en un sitio mejor) y yo me quedo aquí, en la misma ciudad, haciendo las mismas cosas de todos los años, pudriéndome en la misma mierda con la que he cargado por este tiempo tan eterno.
Este año será lento. Y tenso. Una desesperación de 365 días.
Por lo menos, ya estamos casi a finales de Febrero.
Estos días he tenido un malestar muy extraño en el estómago. Puede ser una reacción de rechazo a las pastillas que comencé a tomar, como un simple malestar. O una alerta provocada por mi cuerpo, una que dice que todos se irán a un lugar mejor (o el que tanto aman, lo cual lo convierte en un sitio mejor) y yo me quedo aquí, en la misma ciudad, haciendo las mismas cosas de todos los años, pudriéndome en la misma mierda con la que he cargado por este tiempo tan eterno.
Este año será lento. Y tenso. Una desesperación de 365 días.
Por lo menos, ya estamos casi a finales de Febrero.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
