miércoles, 19 de febrero de 2014

Una simple canción

Hace un tiempo atrás, estaba en el patio de mi casa escuchando una banda llamada Love of Lesbian, quienes me encantan hace más o menos 3 años. De pronto, una canción se hizo notar. Yo nunca la había escuchado, y la verdad me arrepiento mucho pues perdí harto tiempo de mi vida sin deleitarme con el hermoso sonido de Oniria e Insomnia. La melodía es suave y pegajosa, pero lo que más me tocó fue la letra. Y es que es cierto que las cosas llegan a su debido tiempo siempre, pues está canción llegó a mi vida en un momento bastante peculiar. Habla sobre dos personas que son iguales pero no pueden estar juntas pues pertenecen a mundos muy diferentes, o al menos eso entendí yo. Bueeeeeno, la cosa es que la canción me toco profundamente, pues Insomnia apareció de pronto en mi vida sin darme tiempo de evitar nada, de protegerme o desaparecer. Obviamente cuando lo vi llegar me asusté muchísimo, no estoy acostumbrada a conocer a alguien tan parecido a mi. De hecho, no estoy acostumbrada a dar cariño a una sola persona. Todo el mundo sabe que es así. Y hoy, cuando Insomnia está tan cerca de mi y yo no hago nada para hacerlo huir, tengo un terror espantoso, un miedo de lo que me pueda pasar si no detengo este juego tan volátil. Espero poder manejarlo, pues ya he jugado antes y he perdido con creces.






http://www.youtube.com/watch?v=3GqTzn7Hi3U Oniria encuentra a Insomnia, los dos conectan bien. Quizás en otra vida, fueron un mismo ser.

martes, 18 de febrero de 2014

Mmm

Anda difícil el mundo por estos días. O tal vez yo estoy muy complicada. Pueden ser las dos, o ninguna, no sé. Últimamente no sé nada. Todo me molesta o desagrada. Las cosas que antes me gustaban, ahora me agobian, me asfixian. Las personas a quienes quería acercar, ahora solo me hacen daño, o lo que es peor, me desagradan a un punto inentendible. No me entiendo. No entiendo nada.

Estos días he tenido un malestar muy extraño en el estómago. Puede ser una reacción de rechazo a las pastillas que comencé a tomar, como un simple malestar. O una alerta provocada por mi cuerpo, una que dice que todos se irán a un lugar mejor (o el que tanto aman, lo cual lo convierte en un sitio mejor) y yo me quedo aquí, en la misma ciudad, haciendo las mismas cosas de todos los años, pudriéndome en la misma mierda con la que he cargado por este tiempo tan eterno.

Este año será lento. Y tenso. Una desesperación de 365 días.

Por lo menos, ya estamos casi a finales de Febrero.