jueves, 27 de marzo de 2014

Oniria/Insomnia

He estado pensando (demasiado, para mi gusto) en Insomnia este último tiempo. En como será su vida sin mi, si se sentirá frustado y estresado en la universidad, si se acordará de que yo era Oniria. Se acordará de mis besos, mis caricias, mis labios recorriendo su cuello. Mi sonrisa cuando me contaba algo personal. Nuestras eternas conversaciones hablando estupideces hasta el amanecer. Su manera de acariciar mi pelo, la forma en que juntaba mi nariz con la suya para hacerlo sonreír. Escuchar su respiración agitada en mi oído. Acariciar su pelo, aunque no le gustaba que nadie lo tocara. Abrazarnos. Besarnos. Recorrernos. Estar... juntos.

No entiendo que fue lo que hizo a Insomnia alejarse con tanta frialdad de mi. Después de todo, no le hice daño. No partí su corazón, no jugué con él. Él tampoco partió el mío, tampoco me hirió. No había razones para irse. Entonces, ¿por qué se fue de todas formas? ¿por qué me dejó sola? ¿qué fue lo que lo hizo partir?

Lo extraño. Extraño hablar y reír con él. Extraño su presencia cerca de mí. Ya no puedo sentirlo, como antes. Ya me olvidé de su olor. No recuerdo si sus besos eran buenos o malos. Ya no me daña, nunca lo hizo.

Insomnia, amigo, alma gemela, por favor, vuelve a mi. Me dejaste sola cuando te necesitaba más que nunca. No me importa si ya no quieres estar conmigo, yo tampoco quiero estar contigo, somos tan iguales que nunca podremos estar en paz. Solo... vuelve a amanecer conmigo, hablando de las cosas que tanto nos gustan a ambos.



Nunca te lo dije, pero tu sonrisa es preciosa. Cada vez que la veía, quería besarla. Ahora, si alguna vez vuelvo a verla, me limitaré a sonreírle de vuelta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario