No sé en realidad por qué lo hago. Es como si hubiera llegado a un punto en el que ya no acepto ningún tipo de demostración de amor. Como si, volviendo a los 16, todo me importara un pico otra vez. Me siento libre y más liviana, eso si. Me siento como liberada. Ya no extraño nada, no me deprimo por nadie. Volví a escribir. Estoy leyendo un libro nuevo. Estudio, puta que me cuesta, pero trato -apenas-. Las canciones ya no me provocan tanta nostalgia o vacíos en el corazón. Camino por las calles concentrada en mis pensamientos, en los míos y en los de nadie más. Ignoro, ignoro, ignoro. Es como, si por arte de magia, toda mi mierda interna me hubiera abandonado y me dejara volar en paz.
Igual ando más desagradable que de costumbre, eso lo sé, pero aunque lo intento -
Igual, que gratificante sentir esto, creer que nadie me puede hacer daño, que todos los que alguna vez abandoné o me abandonaron pueden volver y no me va a pasar nada, que ya no va a interesar el error, que ya todo está olvidado y da lo mismo.
Veremos cuanto dura la cosa.
Ojalá no se me vaya tan luego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario