Cuanto sufrimiento a veces tiene que aguantar solo una persona. Cuantas veces debes tragarte todo el orgullo, las ganas de gritar, llorar, huir lejos, solo para continuar viviendo una vida paupérrima y carente de cualquier sentido. Cuantas veces debemos aguantar esto.
No me quejo mucho, la verdad. Actualmente las cosas van bastante bien. Balanceadas. Se va una persona, entra otra, y así. Pero se van demasiadas. En realidad, echo a muchas personas de mi vida. Porque sí. Porque ya no las quiero cerca. Pero las necesito. Eso no puedo negarlo.
Me considero totalmente cobarde pues no puedo dejar de buscar en el pasado para poder conllevar este presente que muchas veces se me va de las manos. No puedo dejar de buscarla a ella. Pues su presencia cercana sigue siendo lo único que me tranquiliza. Y me da fuerzas y un motivo real para vivir.