No pensé que fuera posible, pero la mierda me consumió de forma muy rápida. Y luego de un tiempo intentando escaparme, de pronto el mundo se me vino abajo sin aviso y no tuve refugio en nada -ni nadie-.
No supe solucionarlo.
Siento un dolor tan profundo dentro de mi, algo que me consume lento y me tortura a cada segundo. Extraño mi mundo, y a todo aquel que alguna vez pasó por él. La extraño a ella. Más que a todo. Me hace una falta terrible. Sobretodo porque sé que no puedo volver a verla. Ni a ella, ni a nadie. Y eso me duele, me duele más que la cresta.
Espero que se acuerden de mi, antes de que tome una decisión muy drástica.
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